En pleno corazón de Manhattan, Madonna dio inicio al Mes del Orgullo Gay con un multitudinario concierto gratuito para sus fanáticos y residentes de Nueva York.
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Sin duda, la cantante de Like a Virgin defendió su título indiscutible de 'Reina del Pop' con un show a la altura de sus décadas en la industria musical. Detrás de este evento también se esconde la promoción de su decimoquinto álbum de estudio, Confessions II.
El Times Square fue dominado por completo por la diva, que arribó al escenario cubierta por un misterioso velo en tonos rosas y morados. Cuando develó su imagen, el público quedó boquiabierto por el atuendo: un atrevido look compuesto por un corsé rosa, medias a juego y botas altas plateadas.
Un show con una invitada especial
Madonna hizo un repaso por sus temas emblemáticos, pero también lo hizo con I Feel So Free, una canción de su nuevo proyecto musical. Toda la zona se convirtió en una auténtica fiesta disco con cada performance.
La cantante no estuvo sola en la tarima; junto a ella, la joven estrella Sabrina Carpenter irrumpió en la escena para interpretar su colaboración Bring Your Love, antes de hacer un viaje al pasado interpretando clásicos atemporales como Hung Up o Get Together.
Madonna y su conexión con la comunidad LGBTQI+
Desde la década de los ochenta, Madonna ha alzado su voz a favor de la comunidad LGBTQI+. En su momento donó grandes sumas de dinero, participó como voluntaria y fue una de las primeras superestrellas en hablar abiertamente sobre el sida.
Por medio de canciones como Vogue o Express Yourself, introdujo la subcultura gay y el ballroom neoyorquino. Además, ha protestado públicamente por los derechos. Cada grito se convirtió en un respaldo a las personas de la comunidad.
