Por más de dos décadas, Lili Estefan ha estado al frente de El Gordo y La Flaca junto a Raúl Molina; sin embargo, con 28 años de transmisión ininterrumpida, la presentadora cubana atravesó una crisis personal que la llevó a considerar dejar el programa de chismes.
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“En 1998 comenzaba El Gordo y La Flaca, un programa al que le dieron seis meses y aquí estamos todavía y felices. Históricamente, la cadena no había tenido un programa de entretenimiento que hubiese logrado traspasar, llegar al público… Fue una bendición que el público nos dio a ti y a mí; nos aceptaron, nos quisieron, nos entendieron y aquí estamos gracias al público”, expresó a los espectadores con motivo del aniversario, celebrado el pasado 21 de septiembre.
Lili Estefan pendió de un hilo en Univisión
Durante la emisión del miércoles 23 de septiembre, Lili recordó la época más dura de sus últimos años en la televisión: su divorcio. En aquellos años, la cubana fue el centro de atención y blanco de una situación que la agobió cuando un fotógrafo captó a su expareja con otra mujer y llevó las imágenes hasta ella. Debido a la presión, Estefan pensó en no seguir con el proyecto.
“¿Tú sabes a qué me recordó, Rauly? La decisión que yo tuve que tomar. Yo recuerdo cuando comenzó lo de mi divorcio, cuando lo tuve que anunciar, y yo recuerdo que yo, en un momento, pensé al principio: ‘No quiero seguir en esto’. O sea, un paparazzi había encontrado a mi ex con otra, había traído fotos, yo pasé un proceso interior muy fuerte y yo no quería seguir; entonces, esto me acaba de recordar…”, contó sin filtro.
El relato fue compartido cuando los presentadores conversaban sobre la salida de Jesse del dúo Jesse & Joy. La conductora no pudo evitar empatizar y sentirse identificada con la situación. “Me puse muy sentimental al verla (refiriéndose a Joy), porque la entiendo”, señaló.
