La noche del martes 20 de octubre, Kim Kardashian celebró su cumpleaños 46 con una cena exclusiva en el hotel Waldorf Astoria, en Beverly Hills, siendo una reunión familiar pero con lujos.
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Kim apostó por la transparencia
Para la noche, la socialité se arriesgó con dos cambios de atuendo de Paco Rabanne pertenecientes a la colección otoño-invierno 1995/1996. Ambas propuestas jugaban con un mismo estilo: túnica, escote y mangas acampanadas.
En la entrada al restaurante optó por el vestido verde oliva en conjunto con un tocado de pedrería. Horas después impactó con un modelo rojo rubí que causó furor en redes sociales. Todo el estilismo estuvo en manos de Law Roach, responsable de elegir ambas propuestas para el día más especial de Kim.
Los lujos de la fiesta
Kim siempre ha estado rodeada de excentricidades y para su cumpleaños no fue la excepción. La propuesta gastronómica incluyó desde ensaladas de alcachofas, tortellini de maíz dulce con mascarpone hasta mantequilla de trufa, carne wagyu y lenguado de Dover.
Como si de un bosque encantado se tratara, los toques decorativos fueron parte esencial para crear una atmósfera mística, pero a la vez opulenta con pequeños árboles, flores rosas y blancas, así como velas.
La familia estuvo reunida con la ausencia de Kendall Jenner, quien no pudo asistir al festejo.
