El estelar bateador Kyle Schwarber firmó una actuación histórica la noche del sábado en el Citizens Bank Park, tras conectar tres cuadrangulares, dos de ellos en una misma entrada, para liderar la paliza de los Phillies de Filadelfia por 15-3 frente a los Mets de Nueva York, exhibiendo un poderío ofensivo sin precedentes en las Mayores.
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Dos batazos monumentales en un solo episodio
Schwarber comenzó su exhibición de poder en la tercera entrada enfrentando al abridor Freddy Peralta. Ante los envíos del derecho, conectó un majestuoso bambinazo que viajó 456 pies hasta el segundo piso del jardín derecho, sumando su jonrón número 26 de la campaña.
Lo más asombroso llegó instantes después en ese mismo episodio. Frente al relevista zurdo Cionel Pérez, el toletero volvió a desaparecer la esférica con un estacazo que recorrió 457 pies, impulsando a dos compañeros que se encontraban en circulación.
Al sumar estos dos primeros impactos de la jornada, los números resultan alucinantes. En una sola entrada, el cañonero logró dos vuelacercas, remolcó cuatro carreras y acumuló una asombrosa distancia combinada de 913 pies con el madero.
Una hazaña de proporciones históricas
Con esta demostración, Schwarber se convirtió en apenas el cuarto jugador en la historia de la franquicia en batear dos jonrones en un mismo inning. Su nombre ahora brilla junto al de figuras como Trea Turner (2023), Von Hayes (1985) y Andy Seminick (1949).
A nivel de toda la liga, es apenas el segundo pelotero en lograr esta rareza en la actual temporada. El toletero cubano Yordan Álvarez, de los Astros de Houston, lo había conseguido previamente en la primera entrada de un duelo disputado el 12 de junio.
Sin embargo, el hito del jugador de los Phillies adquiere dimensiones únicas gracias a la fuerza de sus conexiones. Según los registros de Statcast desde 2015, es el primer bateador en despachar dos cuadrangulares de más de 450 pies en un mismo capítulo.
El rey indiscutible de las largas distancias
En todo el béisbol moderno, solo ocho jugadores han conectado múltiples cuadrangulares de 450 pies en un partido completo, y casi la mitad lo hizo en la altura de Colorado. Schwarber pulverizó la estadística al lograrlo en un solo acto y en menos de una hora.
Desde el inicio de la campaña anterior, el toletero de Filadelfia ha sumado un total de ocho jonrones de al menos 450 pies de distancia. Ningún otro pelotero en las Grandes Ligas ha superado la marca de cuatro batazos de esa magnitud durante el mismo período.
La guinda del pastel llegó en el séptimo capítulo frente al lanzador Tobias Myers. Schwarber despachó su tercer vuelacercas de la velada, un cañonazo de 359 pies que rozó el poste de foul del jardín derecho y se convirtió en su cuadrangular 28 del año.
Una noche irrepetible junto a Bryce Harper
Esta fue la quinta ocasión en su carrera que consigue un partido de tres cuadrangulares, recordando que la temporada pasada tuvo un legendario juego de cuatro bambinazos. Su imponente actuación fue el complemento perfecto para una velada mágica.
Junto al histórico ciclo bateado por Bryce Harper, los Phillies lograron un hito colectivo sin precedentes en la era moderna. Se convirtieron en el segundo equipo en toda la historia de la MLB en registrar un ciclo y una actuación de tres jonrones en el mismo partido.
La única franquicia que había presenciado algo remotamente similar fueron los Yankees de Nueva York en 1932. En aquella lejana tarde del 3 de junio, Tony Lazzeri bateó la escalera y Lou Gehrig disparó cuatro cuadrangulares ante los Atléticos, curiosamente, también en Filadelfia.
