Lo que vivimos la noche del miércoles en Cleveland bien podría bautizarse como "La Experiencia James Harden" en su estado más puro. En un frenético lapso de apenas 22 segundos durante la prórroga del quinto partido contra los Detroit Pistons, Harden condensó toda su carrera: anotó un tiro libre crucial, falló el siguiente, propinó un bloqueo espectacular, capturó un rebote y, para cerrar el círculo, lanzó el balón fuera del campo.
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Para cualquier otro jugador, esa secuencia sería un torbellino emocional. Para Harden, fue simplemente un miércoles más en la oficina.
Un líder forjado en mil batallas
La inmutabilidad de Harden es precisamente lo que convenció a los Cavaliers de apretar el gatillo del traspaso hace apenas tres meses. Su entrenador, Kenny Atkinson, no escatimó en elogios tras la victoria:
"Nunca flaqueó. Puede tener un mal partido o uno brillante, y es imposible notar la diferencia en su rostro. Esa mentalidad, forjada en innumerables series de postemporada, lo convierte en un líder excepcional para este grupo".
Esa madurez es el ingrediente que Cleveland buscaba para endurecer a un equipo joven y talentoso. Hasta ahora, la apuesta parece una jugada maestra. Gracias al hombre de la barba —que ha clasificado a los playoffs en cada una de sus 17 temporadas— los Cavs están a solo un triunfo de las finales de la Conferencia Este.
El Robin perfecto para Donovan Mitchell
A sus 36 años, Harden ha aceptado un desafío que muchos dudaban que pudiera asumir: ser la segunda guitarra. En Cleveland, ha entendido que el "Batman" de la historia es Donovan Mitchell, y él se ha adaptado a un rol de facilitador y anotador oportuno.
"Esto es nuevo para mí. Solo llevo aquí dos meses y medio", admitió el base tras el encuentro. Pese a que su puntería lo abandonó en el último tramo (falló siete de sus últimos ocho tiros), terminó con 30 puntos y una presencia defensiva que contagió a sus compañeros. Su colega de perímetro, Max Strus, destacó su ética de trabajo: "No te conviertes en uno de los mejores de la historia sin esforzarte a diario; su constancia en el gimnasio es de nivel Salón de la Fama".
La balanza del éxito: El impacto en los números
Las estadísticas no mienten: cuando Harden brilla, Cleveland es casi invencible. El récord de los Cavaliers en estos playoffs se transforma drásticamente según la producción de su veterano estrella:
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5-1 cuando anota al menos 22 puntos.
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4-0 cuando su efectividad de campo supera el 44%.
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6-1 cuando encesta al menos tres triples.
Entre la gloria y el error: Un lugar en la historia
Harden sigue siendo uno de los jugadores más analizados y, a veces, incomprendidos de la liga. Su estilo genera contrastes fascinantes en los libros de récords. Actualmente, se encuentra a solo tres puntos de alcanzar a Stephen Curry en el décimo puesto de los máximos anotadores históricos en playoffs.
Sin embargo, el "paquete completo" de Harden incluye el riesgo: está a una sola pérdida de balón de empatar con Shaquille O'Neal en el segundo lugar de mayor cantidad de pérdidas en la historia de la postemporada. Es el precio de tener a un creador de juego que siempre asume la responsabilidad.
Una cita con la historia en Cleveland
Si los Cavaliers logran cerrar la serie este viernes en el sexto partido contra los Pistons, alcanzarían las finales de conferencia por primera vez desde 2018. Más significativo aún: sería la primera vez que lo logran sin LeBron James en el roster desde 1992.
"Estamos avanzando en la dirección correcta", concluyó Harden. "Habrá momentos en los que no nos veamos tan bien, pero la mentalidad de ayudarnos entre todos está ahí". Por ahora, Cleveland disfruta de la montaña rusa, sabiendo que, con Harden al volante, el destino final parece ser la élite de la NBA.
