A pesar de la euforia por alcanzar las Finales de la NBA, Karl-Anthony Towns dejó claro que en el vestuario de los New York Knicks no hay espacio para el conformismo. El pívot sabe que la ciudad ha esperado demasiado por este momento, pero su mente ya está en el siguiente objetivo.
NOTAS RELACIONADAS
"Disfrutaremos el viaje de vuelta, pero al llegar a casa volveremos al trabajo", afirmó Towns, quien promedia 16.9 puntos y 10.6 rebotes en estos playoffs. "Mañana estaremos en el gimnasio practicando y recibiendo tratamiento. Entendemos que el trabajo aún no ha terminado".
Evitar los errores del pasado
El jugador de undécima temporada quiere evitar a toda costa la inactividad y la pérdida de ritmo durante los días de descanso previos a las Finales. Towns recordó el susto del primer partido ante Cleveland, donde llegaron a estar abajo por 22 puntos antes de lograr una remontada histórica.
Para mantener la intensidad, el pívot sugirió al cuerpo técnico realizar entrenamientos más competitivos y simulacros de juego real. "La falta de ritmo será un factor, pero esta vez nos prepararemos mejor. Queremos cambiar la filosofía de estas prácticas", sentenció.
Una clasificación histórica para Nueva York
La advertencia de Towns llega justo después de que los Knicks cumplieran la exigencia de su propietario, James Dolan, al coronarse campeones de la Conferencia Este. Nueva York selló su boleto el lunes por la noche con una aplastante victoria de 130-93 sobre los Cleveland Cavaliers, completando una barrida de 4-0.
Esta clasificación rompe una sequía que arrastraban desde 1999, la última vez que el equipo llegó a la serie por el campeonato. Ahora, la franquicia neoyorquina tendrá la oportunidad dorada de terminar con 53 años sin levantar el trofeo de la NBA.
Dominio absoluto y boleto a las Finales
Los Knicks llegan al escenario grande en un estado de forma temible, arrastrando una racha de 11 victorias consecutivas en la postemporada. Salvo un encuentro, todos sus triunfos en esta seguidilla han sido por doble dígito, promediando una impresionante ventaja de 23.7 puntos por partido.
Gran parte del mérito es del entrenador Mike Brown, quien se convirtió en el decimoquinto estratega desde 1976 en llevar a un equipo a las Finales en su primer año. "Realmente sentía que este era un equipo de Finales si lográbamos mantenernos unidos ante la adversidad", confesó el técnico.
La espera por el rival del Oeste
El rival de Nueva York se definirá entre el Oklahoma City Thunder y los San Antonio Spurs, cuya serie se encuentra empatada a dos victorias. Las Finales de la NBA comenzarán oficialmente el próximo 3 de junio.
Un posible cruce con San Antonio reviviría las Finales de 1999, que ganaron los texanos en cinco juegos. Por otro lado, si el rival es el Thunder, los Knicks buscarán revancha ante los vigentes campeones, quienes ganaron ambos duelos directos en la temporada regular.
