La jerarquía del Oklahoma City Thunder ha quedado sellada tras una exhibición de poderío frente a Los Angeles Clippers. El actual campeón de la NBA no solo demostró que conserva su pegada intacta, sino que aseguró de manera oficial el mejor récord de toda la liga, enviando un mensaje contundente al resto de las franquicias: el camino hacia el trofeo Larry O'Brien pasará inevitablemente por su casa.
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El fortín de Oklahoma
Con una impresionante marca de 64 victorias y 16 derrotas, el Thunder se ha garantizado que cualquier serie que dispute en la postemporada se cerrará, de ser necesario, ante su público. Esta ventaja competitiva es el premio a una consistencia asombrosa; el equipo ha encadenado siete triunfos consecutivos y, en un despliegue de forma casi sin precedentes, ha salido victorioso en 19 de sus últimos 20 compromisos.
Esta racha no solo les permite mirar a todos desde la cima, sino que confirma su dominio en la Conferencia Oeste, la cual han liderado por tercera temporada consecutiva.
Citas con la historia y el legado de Jordan
Lo que está logrando este núcleo de jugadores trasciende la estadística habitual. El Thunder se ha convertido en el primer equipo en lograr el mejor récord de la NBA en años consecutivos desde que lo hicieran los Milwaukee Bucks en 2019 y 2020.
Sin embargo, el objetivo de OKC es mucho más ambicioso. Están a las puertas de una hazaña que no se ve desde la era de Michael Jordan: ser el primer equipo desde los Chicago Bulls de 1996 y 1997 en combinar el mejor récord de la liga en temporadas seguidas con la obtención del anillo en ambos años. La sombra del bicampeonato es real y, hoy por hoy, parece más una promesa que una posibilidad.
La crisis de los Clippers y el acecho de Portland
Mientras en Oklahoma se celebra, en Los Ángeles el panorama es radicalmente opuesto. A pesar de un registro respetable de 35-18 desde la Navidad, los Clippers han caído a la octava posición. Su situación es crítica: este viernes se enfrentarán a Portland en un duelo de "vida o muerte".
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El ganador: Conservará probablemente el octavo puesto, asegurando una doble oportunidad en el torneo de repesca (Play-In).
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El perdedor: Caerá al noveno lugar, quedando al borde de la eliminación directa en un partido de eliminación única.
Los Spurs: un cierre de ensueño que no alcanzó
Por otro lado, los San Antonio Spurs han protagonizado un cierre de campaña cinematográfico. Con una racha de 18-2 desde febrero, el equipo texano escaló hasta un impresionante 61-19. No obstante, ni siquiera este sprint final de ensueño fue suficiente para dar caza a la consistencia quirúrgica de Oklahoma City.
"La batalla por la supremacía de la NBA ha encontrado a su dueño legítimo. El Thunder no solo juega contra sus rivales, juega contra la historia", comentan analistas de la liga ante el nivel de ejecución del campeón.
La mesa está servida para los playoffs, y con el Thunder como el gran favorito, el resto de los contendientes tendrá que buscar la manera de sobrevivir en una de las aduanas más difíciles del deporte profesional.
