El esperado regreso de Serena Williams a Flushing Meadows tras cuatro años y la reaparición de Carlos Alcaraz tras cuatro meses fuera por lesión regalaron momentos de pura nostalgia en el Abierto de Estados Unidos. Sin embargo, la euforia para la estelar dupla duró muy poco.
NOTAS RELACIONADAS
Luego de superar con éxito la primera ronda, Williams y Alcaraz cayeron eliminados en los cuartos de final de dobles mixtos. La pareja integrada por Belinda Bencic y Flavio Cobolli los superó con un marcador de 5-4 (4) y 4-1 en el estadio Arthur Ashe.
Regresos, nervios y el futuro de Serena
Para Serena, de 44 años, fue un retorno emotivo a un escenario donde no competía desde 2022. La leyenda estadounidense aclaró que no planea jugar en la modalidad individual, aunque dejó abierta la duda sobre si volverá a hacer equipo en dobles femeninos junto a su hermana Venus.
Por su parte, Alcaraz volvió a la actividad tras sufrir una lesión en la muñeca derecha desde abril. El español reconoció los intensos nervios del debut, los cuales se reflejaron en una doble falta inicial que no impidió el constante apoyo de las tribunas.
La admiración y el respeto de los rivales
Pese a la derrota, la presencia de la dupla dejó una huella imborrable. Cobolli se refirió a sus oponentes como "la reina del tenis y el rey del presente", mientras que Bencic admitió lo surrealista que resultaba enfrentar a semejantes figuras en la pista.
Incluso en los momentos de mayor tensión, la personalidad de Williams se hizo sentir. Bencic bromeó diciendo que Serena intentó intimidarla al afirmar que hablaba mejor italiano que ella, destacando el enorme honor que significó competir contra ambos.
El nuevo formato del dobles mixtos
Este compromiso se disputó bajo el nuevo y acelerado formato de dobles mixtos. Las primeras tres rondas se jugaron a cuatro juegos por set, reservando el formato tradicional únicamente para la gran final por el premio de un millón de dólares.
Junto a Bencic y Cobolli, las duplas conformadas por Svitolina y Monfils, Andreeva y Rublev, y Muchova junto a Mensik lograron su pase a las semifinales en busca del codiciado título neoyorquino.