La NFL anunció este viernes un severo castigo para James Pearce Jr. El ala defensiva de los Atlanta Falcons fue suspendido sin goce de sueldo por ocho juegos. Esta decisión responde a una grave violación de la política de conducta personal de la liga.
NOTAS RELACIONADAS
A pesar de la sanción, Pearce tiene permiso para participar en las actividades de pretemporada. El castigo oficial entrará en vigor a partir del 30 de agosto. Su regreso está programado para el 2 de noviembre, justo a tiempo para un evento clave. Volvería para el partido de los Falcons contra los Cincinnati Bengals en Madrid, España.
Los detalles del incidente
La suspensión se origina por un fuerte altercado ocurrido el pasado mes de febrero. El incidente involucró a su exnovia, la actual jugadora de la WNBA Rickea Jackson. Pearce enfrentó cargos de agresión agravada con arma mortal y resistencia a la autoridad. También fue acusado de huir de la policía y de acoso.
Los reportes policiales revelan detalles alarmantes sobre el comportamiento del jugador. Pearce persiguió el vehículo de Jackson por un tiempo prolongado y lo chocó intencionalmente. Además, intentó bloquearle el paso cuando ella buscaba refugio en una estación de policía. Los cargos penales serán retirados solo si completa un programa de intervención de 12 meses.
Un duro golpe para Atlanta
La ausencia de Pearce supone un desafío monumental para la defensiva de los Falcons. El equipo arrancará la temporada regular con bajas críticas en su línea frontal. A esta suspensión se suma la reciente y dolorosa pérdida de Jalon Walker. Walker sufrió una rotura de ligamentos en agosto y se perderá toda la campaña.
El vacío que deja Pearce en el campo será muy difícil de llenar para Atlanta. En su año de novato (2025), el egresado de Tennessee fue una fuerza dominante. Lideró a todos los debutantes de la liga con 10.5 capturas de mariscal. También aportó 16 golpes al quarterback y 10 tacleadas para pérdida de yardas.