En un movimiento que mezcla magistralmente deporte, diplomacia y negocios, los Buffalo Bills decidieron rendir un emotivo tributo a su fiel fanaticada del norte. En medio de un clima de tensiones fronterizas, el equipo anunció que el himno canadiense sonará durante la inauguración de su nueva casa.
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Un espectáculo de talla internacional
El flamante Highmark Stadium, construido con una histórica inversión de 2.100 millones de dólares, abrirá sus puertas con un show inolvidable. Este recinto de última generación será el escenario perfecto para el choque estelar del 17 de septiembre frente a los Detroit Lions.
Para encender los motores, la reconocida banda de rock Barenaked Ladies, originaria de Toronto, interpretará el tema "O Canada". Acto seguido, la talentosa actriz y cantante hawaiana Auli'i Cravalho será la encargada de entonar el himno nacional de los Estados Unidos.
La fiesta de esta primera semana de temporada regular promete ser un evento sin precedentes para la franquicia. La gerencia confirmó previamente que la famosa agrupación de pop OneRepublic pondrá a vibrar a todos los asistentes durante el espectáculo de medio tiempo.
La estrategia para conquistar Ontario
Este importante guiño hacia el país vecino no es una simple casualidad dentro de la agresiva agenda de la directiva. Los Bills mantienen un firme objetivo comercial: expandir y fidelizar su base de seguidores en el sur de Ontario.
Toronto, además de ser el centro metropolitano más grande e importante de Canadá, es un mercado sumamente atractivo para la NFL. Al estar a solo dos horas en auto de Buffalo, representa una mina de oro para aumentar los ingresos y la popularidad internacional del equipo.
Una tradición con profundas raíces
La interpretación de ambos himnos en Orchard Park es un emotivo viaje al pasado para los fanáticos más veteranos y nostálgicos. Bajo el mandato del difunto expropietario Ralph Wilson, el equipo celebraba anualmente un partido de profundo agradecimiento para sus vecinos canadienses.
Aquellos recordados encuentros solían programarse estratégicamente cerca del Día de Acción de Gracias de Canadá, durante el mes de octubre. Aunque esa hermosa costumbre se suspendió hace unas dos décadas, dejó una huella imborrable en la afición fronteriza.
Posteriormente, la organización intentó revivir esa conexión disputando una serie anual de partidos oficiales directamente en territorio canadiense. Esta etapa, que llevó toda la emoción y dureza de la liga a Toronto, tuvo una duración de seis años y concluyó definitivamente en 2013.
El sello distintivo de los Pegula
Esta dualidad cultural es un rasgo característico en las franquicias deportivas que hacen vida profesional en la ciudad de Buffalo. Un claro ejemplo de ello son los Sabres de la NHL, quienes mantienen viva esta tradición musical desde su misma fundación en 1970.
El equipo de hockey sobre hielo interpreta rigurosamente los himnos de Canadá y Estados Unidos antes de iniciar cada compromiso. Sin importar el rival de turno, las notas de ambas naciones resuenan con profundo orgullo en las instalaciones del estadio.
Este hermanamiento cobra aún más sentido al observar detenidamente la estructura organizativa y directiva de ambos conjuntos deportivos. En la actualidad, tanto los poderosos Bills de la NFL como los Sabres de la NHL pertenecen al mismo propietario, el empresario Terry Pegula.