Nota de Nelson Contreras S. | @nelsoncon2020
Noruega posee un excelente equipo que intentará dominar a la selección de Irak, reconocida como la más débil del grupo, la cual hará su mejor esfuerzo para contener a sus oponentes fuertes. Los noruegos tienen en Erling Haaland a un atacante formidable para vapulear la arquería de los iraquíes en el estadio de Boston.
Haaland disputará su primer Mundial y buscará continuar aumentando su fama, mientras que contará con compañeros experimentados como Odegaard y Sorloth, quienes también intentarán comenzar a dejar su huella en la historia de los mundiales.
Las chances de Noruega e Irak en el Mundial de Fútbol 2026 están severamente afectadas por su ubicación en el complicado Grupo I, que incluye a la poderosa Francia y a la robusta campeona africana Senegal.
La armada vikinga
Noruega regresa a la Copa del Mundo tras 28 años de ausencia y con grandes expectativas de alcanzar las fases de eliminación directa y destacarse como el equipo sorpresa.
Noruega es claramente la favorita para ocupar el segundo lugar del grupo detrás de Francia. Clasificó sin perder, ganando todos sus ocho encuentros en Europa y dejando fuera a Italia.
Dispone de una de las ofensivas más temibles del torneo, encabezada por el goleador Haaland (Manchester City) y Alexander Sørloth (Atlético de Madrid). El centro del campo es dirigido por el capitán Martin Odegaard (Arsenal).
Los expertos predicen que Noruega debería avanzar sin complicaciones a los octavos de final e, incluso, luchar con fuerza por llegar a los cuartos de final si su defensa logra mantenerse firme.
Un regreso de casi medio siglo
Irak regresa a la gran competencia futbolística después de 40 años de ausencia (su única participación fue en México 1986) tras clasificar de forma dramática en el repechaje intercontinental contra Bolivia.
Llega como el equipo teóricamente más débil del grupo frente a sus tres rivales con renombre internacional. Cuentan con el experimentado entrenador australiano Graham Arnold en el banquillo. En el terreno de juego, dependen del instinto goleador del veterano Aymen Hussein y del impulso ofensivo de Ali Al-Hamadi (Ipswich Town).
En el mediocampo, la juventud de Zidane Iqbal (Utrecht) aporta la organización táctica. Las posibilidades de avanzar a los octavos de final son limitadas. Su objetivo primordial y significativo en este Mundial es conseguir sus primeros puntos.
