El influyente propietario de purasangres, Mike Repole (Repole Stable), ha lanzado una durísima descarga contra la HISA y el Jockey Club de EE. UU., calificando el caso de Marshall Gramm como uno de los mayores escándalos y fiascos de relaciones públicas en la historia del deporte.
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A través de un contundente comunicado en su cuenta de la red social X, Repole no se enfoca únicamente en el error individual de Gramm, sino que apunta directamente a un fallo sistémico. Sus principales denuncias y exigencias incluyen:
- Incompetencia tecnológica de HISA: Califica la plataforma digital del organismo como una tecnología de "Mickey Mouse" por hacer tan fácil el acceso a historiales médicos confidenciales. Cuestiona cuántas otras personas habrán entrado ilegalmente a ver datos y qué hicieron con ellos.
- Brecha de confianza con los propietarios: Lamenta que se obligara a los dueños de caballos a confiar su información privada a una entidad que claramente no pudo protegerla.
- Hipocresía del Jockey Club: Critica al Club por controlar el poder y los datos durante años, vendiendo la idea de que HISA salvaría el deporte, mientras hoy se evidencia un "problema masivo de información privilegiada" (insider problem).
- Protección entre élites: Denuncia que el mismo grupo pequeño de personas de siempre controla las mesas directivas para protegerse mutuamente, dejando desamparados a los apostadores y propietarios, quienes realmente financian la industria.
Ante este panorama, Repole exige una investigación exhaustiva e independiente realizada por terceros, rechazando comunicados corporativos vacíos. Advierte que HISA ha perdido toda credibilidad y vaticina que esto detonará demandas colectivas, marcando el inicio del fin para el organismo si la directiva del Jockey Club, liderada por Everett Dobson, no limpia este desastre de inmediato.