El óvalo de La Rinconada se vestirá de gala este domingo 7 de junio para recibir la edición XCVIII del Clásico Hipódromo La Rinconada (GI), la competencia de mayor relieve dentro de la vigésima cuarta reunión del segundo meeting del año.
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Este magno evento no solo representa la prueba central de la cartelera dominical, sino que también marca el primer paso de la Triple Corona de Yeguas en la exigente distancia de la milla (1.600 metros), un trayecto que pondrá a prueba la resistencia y velocidad de las participantes.
Un selecto lote de nueve potras nacionales de tres años integra la nómina oficial en esta oportunidad. Cada una de las aspirantes saltará a la pista con el objetivo de inscribir su nombre en la historia hípica nacional y adueñarse de la gloria que otorga la conquista de esta codiciada primera gema, en lo que promete ser un espectáculo de estrategia y alta adrenalina sobre el barro de Coche.
Cuadro de Honor: Mejor tiempo en la milla Clásico Hipódromo La Rinconada
El historial de esta emblemática selectiva de Grado guarda páginas doradas de memorables exhibiciones cronométricas. En la cúspide de este cuadro de honor destacan dos extraordinarias corredoras que dejaron una huella imborrable en la pista, al sellar las marcas de tiempo más veloces jamás registradas para la milla en esta competencia.
La primera de estas hazañas ocurrió el 04 de mayo de 2003 por intermedio de la campeona Destreza. Bajo la impecable conducción del jinete Rigo Sarmiento y la preparación del recordado entrenador y médico veterinario Antonino Catanese, la entonces potra tresañera dictó una cátedra de velocidad en el trayecto para detener con un impresionante registro de 94.2.
Tres años más tarde, el 14 de mayo de 2006, la afición hípica presenció una hazaña idéntica gracias a la extraordinaria demostración de Golden Jak. Guiada por las manos de Johan Aranguren y presentada en óptimas condiciones por el entrenador Gilberto Zerpa, la defensora de las sedas del Stud Mi-Jak unió los extremos de forma magistral para igualar de manera exacta la marca histórica de 94.2, es decir, un doble empate de crono que aún hoy prevalece en lo más alto del cuadro de honor.