Aún sigue en el tintero la polémica decisión de la CAF, que dictaminó quitar el título a Senegal como campeones de la edición anterior de la Copa Africana de Naciones y dárselo al combinado de Marruecos.
Lejos de una solución a este asunto, todo parece ir directo a un incremento de las tensiones, tras el nuevo movimiento desde el lado senegalés con su entrenador Pape Thiaw.
Del estratega ya está dando la vuelta al mundo un video en el que se le vio directamente en una base militar de su país, justamente para poner en resguardo el trofeo que los acreditaba como ganadores de este certamen, ante el pedido de la CAF de la devolución del mismo.
El técnico no escatimó palabras sobre el dictamen de la Confederación Africana, más bien dejó sobre la mesa una importante amenaza a futuro, de continuar la decisión sobre su equipo.
Senegal no entregará la Copa
Thiaw se apegó a lo hecho por sus dirigidos, que se llevaron ese resultado en Rabat aquel 18 de enero de 2026. “No devolveremos la copa ni se la entregaremos a Marruecos, e incluso las primas por victoria son un derecho legítimo nuestro”, dijo el DT.
“Trabajamos duro para conseguirlas y las ganamos merecidamente. Si nos obligan a hacerlo, nos costará nuestra retirada de este continente”, añadió.
Ahora bien, hay que echar memoria para encontrar la justificación que hoy esgrime la CAF. La decisión se afinca en la aplicación del artículo 84 del Reglamento de la Copa Africana de Naciones, que habla del abandono momentanéo del partido, lo que ahora explica que a Marruecos le hayan dado el juego por escritorio con marcador de 3-0.
Ese incidente se dio en tramo final del tiempo regular cuando el árbitro Ndala Ngambo sancionó un penal a favor de Marruecos, con la anuencia del VAR. El dictamente generó la colera de Senegal, que abandonaron unos minutos el partido y solo al minuto 112 se pudo ejecutar el cobro, que desembocó en el fallo de Brahim Díaz.