Hay momentos en el fútbol donde la desgracia de una baja sensible se convierte en el trampolín perfecto para el nacimiento de una nueva era estelar.
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La reciente fecha FIFA parecía complicarse de más para el combinado de Francia tras un duro contratiempo físico, pero la respuesta sobre el terreno de juego ha tenido un nombre propio indiscutible: Michael Olise.
El punto de inflexión se dio en el duelo frente a Turquía. En medio de las acciones, Kylian Mbappé se alzó para anotar el tanto del triunfo (asistido por el propio Olise); sin embargo, la celebración quedó empañada cuando la estrella del Real Madrid sufrió una desafortunada lesión en la rodilla que lo obligó a abandonar la concentración.
Con los fantasmas de encarar los compromisos clave de la Nations League sin su máxima figura, los dirigidos por Zinedine Zidane necesitaban un paso al frente colectivo.
Rendimiento estelar bajo la tutela de Zidane
Lo que pocos imaginaban era que el extremo del Bayern Múnich no solo tomaría la batuta, sino que borraría cualquier rastro de preocupación con un nivel de juego inmejorable.
La confianza depositada por el estratega galo se tradujo en jerarquía pura sobre el césped. A lo largo de los cuatro partidos disputados por "Les Bleus" en esta ventana internacional (Turquía, Italia y Bélgica), donde Olise partió como titular en tres de ellos, el atacante registró cuatro goles y dos asistencias.
Michael Olise no solo cubrió la vacante de Mbappé, sino que se adueñó de los focos internacionales, demostrando que está preparado para liderar a la subcampeona del mundo hacia cualquier objetivo que se proponga en el firmamento europeo.