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Miércoles 25 de Noviembre de 2020

Fútbol Español

20.000 socios firmaron a favor de la moción de censura /Foto cortesía
20.000 socios firmaron a favor de la moción de censura /Foto cortesía
Fútbol Español

El adiós de Bartomeu, demasiado tarde para el Fc Barcelona

Martes 27| 5:56 pm


Josep Maria Bartomeu lo deja. Una decisión que llega muy tarde. El ya ex presidente se aferró a la poltrona de una manera innecesaria. Su empecinamiento fue tal que ha conseguido que todo el barcelonismo se le haya puesto en contra. Se marcha porque no ha querido enfrentarse a un voto de censura que iba camino de convertirse en una humillación para él y todos sus compañeros de Junta.

Los 20.000 socios que firmaron a favor de la moción ya era motivo suficiente para dejarlo al instante. Porque conseguir esa cantidad de apoyos en plena pandemia y sin partidos en el Camp Nou, el mejor lugar para conseguir las rúbricas, era un claro síntoma de que la masa social no aprobaba su gestión. Firmaron 20.000, pero había muchos más.

El voto de censura ha sido la puntilla y también la consecuencia de una pésima gestión. Vayamos por partes. A nivel deportivo, el último año ha sido caótico. Los resultados son el primer síntoma claro. El primer equipo de fútbol no ganó ningún título. Su decadencia fue progresiva, Bartomeu lo dejó envejecer y no le inyectó los refuerzos necesarios para regenerarlo. Sus fichajes han sido un desastre. Coutinho, Dembélé, Griezmann y De Jong costaron casi 400 millones con un rendimiento bajísimo. Lo de este año se veía venir porque en años anteriores ya hubo serios avisos de que el camino no era el correcto: Liverpool, Turín y Roma.

Bartomeu mimó a los jugadores con renovaciones fuera de mercado que hipotecaron la economía del club. Cuando quiso quitárselos de encima fue imposible. Y por si fuera poco, los jugadores no se cortaron en criticar abiertamente la gestión del presidente. Principalmente Messi y Piqué, los dos jugadores que más mandan en el vestuario. Tener en contra a la primera plantilla era una 'muerte' anunciada.

El tema económico es grave. Y traerá cola cuando entre la nueva directiva y desempolve los contratos firmados por Bartomeu. El club ha perdido 100 millones en el último ejercicio. Como en los últimos años la gestión no había sido buena, el club no estaba preparado para afrontar una pandemia que es verdad que ha sacudido a todos los clubes. Los que habían hecho los deberes han aguantado mejor el zarandeo, el Bacelona no. En los últimos años ha vivido al límite, básicamente endeudado.

Y el caso que más daño le ha hecho ha sido el Barçagate. Utilizar el dinero del socio para espiar y criticar en las redes a barcelonistas ilustres y hasta los propios jugadores no es de recibo. Cuando esto se supo, su sentencia estaba ya firmada. Seis directivos se marcharon, el Camp Nou tomó partido y la afición le pidió en varios encuentros su dimisión con pañoladas incluidas. La pandemia se alió en este caso con Bartomeu y la ausencia de público en los partidos le permitió ganar un poco de tiempo.

Pero la situación había llegado a tal punto que no había manera de dar marcha atrás. La oposición actuó con inteligencia y consiguió activar el voto de censura. Los últimos días de Bartomeu intentado anular el referéndum para poder seguir en el cargo en algunos momentos rozó el ridículo. /REUTERS

 

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20.000 socios firmaron a favor de la moción de censura /Foto cortesía
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El adiós de Bartomeu, demasiado tarde para el Fc Barcelona

Martes 27| 5:56 pm

Josep Maria Bartomeu lo deja. Una decisión que llega muy tarde. El ya ex presidente se aferró a la poltrona de una manera innecesaria. Su empecinamiento fue tal que ha conseguido que todo el barcelonismo se le haya puesto en contra. Se marcha porque no ha querido enfrentarse a un voto de censura que iba camino de convertirse en una humillación para él y todos sus compañeros de Junta.

Los 20.000 socios que firmaron a favor de la moción ya era motivo suficiente para dejarlo al instante. Porque conseguir esa cantidad de apoyos en plena pandemia y sin partidos en el Camp Nou, el mejor lugar para conseguir las rúbricas, era un claro síntoma de que la masa social no aprobaba su gestión. Firmaron 20.000, pero había muchos más.

El voto de censura ha sido la puntilla y también la consecuencia de una pésima gestión. Vayamos por partes. A nivel deportivo, el último año ha sido caótico. Los resultados son el primer síntoma claro. El primer equipo de fútbol no ganó ningún título. Su decadencia fue progresiva, Bartomeu lo dejó envejecer y no le inyectó los refuerzos necesarios para regenerarlo. Sus fichajes han sido un desastre. Coutinho, Dembélé, Griezmann y De Jong costaron casi 400 millones con un rendimiento bajísimo. Lo de este año se veía venir porque en años anteriores ya hubo serios avisos de que el camino no era el correcto: Liverpool, Turín y Roma.

Bartomeu mimó a los jugadores con renovaciones fuera de mercado que hipotecaron la economía del club. Cuando quiso quitárselos de encima fue imposible. Y por si fuera poco, los jugadores no se cortaron en criticar abiertamente la gestión del presidente. Principalmente Messi y Piqué, los dos jugadores que más mandan en el vestuario. Tener en contra a la primera plantilla era una 'muerte' anunciada.

El tema económico es grave. Y traerá cola cuando entre la nueva directiva y desempolve los contratos firmados por Bartomeu. El club ha perdido 100 millones en el último ejercicio. Como en los últimos años la gestión no había sido buena, el club no estaba preparado para afrontar una pandemia que es verdad que ha sacudido a todos los clubes. Los que habían hecho los deberes han aguantado mejor el zarandeo, el Bacelona no. En los últimos años ha vivido al límite, básicamente endeudado.

Y el caso que más daño le ha hecho ha sido el Barçagate. Utilizar el dinero del socio para espiar y criticar en las redes a barcelonistas ilustres y hasta los propios jugadores no es de recibo. Cuando esto se supo, su sentencia estaba ya firmada. Seis directivos se marcharon, el Camp Nou tomó partido y la afición le pidió en varios encuentros su dimisión con pañoladas incluidas. La pandemia se alió en este caso con Bartomeu y la ausencia de público en los partidos le permitió ganar un poco de tiempo.

Pero la situación había llegado a tal punto que no había manera de dar marcha atrás. La oposición actuó con inteligencia y consiguió activar el voto de censura. Los últimos días de Bartomeu intentado anular el referéndum para poder seguir en el cargo en algunos momentos rozó el ridículo. /REUTERS

 

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