El Santiago Bernabéu convirtió el inicio del encuentro en un escenario de protesta. Durante aproximadamente seis minutos, la grada de animación del Real Madrid dirigió una serie de cánticos contra Javier Tebas, presidente de LaLiga; Joan Laporta, máximo mandatario del FC Barcelona; la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y el caso Negreira, en medio de una nueva escalada de tensión entre el club blanco y los dirigentes del fútbol español.
"¡Tebas dimisión!», ¡Las manos de Tebas fuera del Madrid!, ¡Laporta sigue pagando!, ¡Negreira sigue pitando! y ¡Corrupción en la Federación!" fueron algunas de las consignas que retumbaron en las tribunas durante los primeros minutos del compromiso.
La protesta también tuvo un componente visual. En el fondo sur del estadio apareció una pancarta con el mensaje "No es fútbol, es Tebas y Negreira", en la que ambos nombres destacaban con los colores azulgranas, una referencia directa al Barcelona y a la controversia que rodea al caso Negreira.
Un enfrentamiento que trasciende los terrenos de juego
Los cánticos no surgieron de manera aislada. El ambiente de confrontación entre el Real Madrid y Javier Tebas aumentó durante los días previos al partido, después de una publicación del presidente de LaLiga en la que comparó la estrategia comunicativa de Real Madrid Televisión con los métodos de propaganda nazi asociados a Joseph Goebbels.
La reacción del club blanco llegó pocas horas después. A través de un contundente comunicado, la entidad calificó las declaraciones de Tebas como "absolutamente intolerables y de extraordinaria gravedad" y exigió su dimisión inmediata, tanto de la presidencia de LaLiga como de su cargo de vicepresidente de la RFEF.
El dirigente respondió mediante otra publicación en redes sociales y rechazó la presión ejercida por el conjunto madridista. "Todo esto tiene un nombre: intimidación", señaló, en un nuevo episodio de una disputa que acumuló pronunciamientos de distintos sectores del fútbol español.
El CSD, Mourinho y Laporta entran en escena
La polémica adquirió otra dimensión tras conocerse que el Consejo Superior de Deportes (CSD) estudiaba la posibilidad de actuar de oficio por las declaraciones de Tebas, según informó la agencia EFE. El presidente de LaLiga también reaccionó ante esa información y manifestó su sorpresa.
A la controversia se sumaron José Mourinho y Joan Laporta, aunque desde posiciones opuestas. El técnico portugués defendió al Real Madrid y lanzó un mensaje crítico sobre el contexto que rodea al club blanco: "El madridismo entiende a lo que el Madrid se enfrenta", afirmó.
Laporta, por su parte, respaldó a Tebas y cuestionó la postura de la entidad madridista. "Suerte que Javier Tebas está curtido en estas batallas y no se deja amedrentar por esta actitud del Real Madrid, que parece que quieran reventarlo todo", expresó el presidente del Barcelona.
El Bernabéu lleva la disputa a las gradas
Con este panorama como telón de fondo, la afición madridista trasladó el conflicto al estadio mediante consignas dirigidas a los principales protagonistas de la controversia. Las referencias a Tebas y a la Federación se mezclaron con alusiones a Laporta y al caso Negreira, uno de los asuntos más delicados en la relación entre el Real Madrid y el Barcelona.
Los cánticos durante los primeros seis minutos y la pancarta desplegada en el fondo sur reflejaron el malestar de un sector de la afición blanca ante los acontecimientos de los últimos días.
Así, el Santiago Bernabéu se convirtió en un nuevo escenario de una disputa que dejó de limitarse a los comunicados y las declaraciones públicas. La tensión entre el Real Madrid, la presidencia de LaLiga y la cúpula del Barcelona encontró en las gradas una nueva expresión, con mensajes que apuntaron directamente a los nombres que protagonizan el conflicto.