Durante la conmemoración de la independencia de Antigua y Barbuda, el rey Carlos III vivió un episodio desafortunado debido a una fuerte lluvia que azotó el estadio Sir Vivian Richards, en St. John’s.
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El monarca asistió al evento junto a su esposa Camila como parte de su agenda semanal. La ceremonia inició con un desfile militar y todo un protocolo donde el Rey era la figura central.
Sin embargo, el mal tiempo golpeó la zona y se desencadenó una fuerte lluvia que nubló todo el evento. Aunque los uniformados continuaron con su tarea, Carlos III mostró su indignación por la falta de atención.
Momentos de tensión
Mientras el Rey permanecía en compañía de Camila bajo el mal tiempo, la Reina solicitó un paraguas para luego abandonar el estrado. Por su parte, el personal olvidó la presencia de Carlos III y este se vio obligado a exigir un paraguas para él.
Ante la falta de atención, el Rey bajó del podio molesto mientras era escoltado por funcionarios. Finalmente, su petición llegó, pero ya era demasiado tarde. A pesar del mal momento, continuó con la ceremonia.
En medio de su recorrido por el Caribe ha expresado pesar por los abusos históricos mediante fórmulas semejantes a las que empleó como príncipe de Gales en Barbados, durante la transición de ese país a república en 2021.