Con la adquisición de Luis Arráez en el último día de la ventana de cambios, los Phillies de Filadelfia buscaban algo bastante concreto: un bateador que tuviera características completamente distintas a las que ya tenían en su roster.
NOTAS RELACIONADAS
Antes del parón por el Juego de las Estrellas, Filadelfia tenía el séptimo peor average colectivo de todo el beisbol, y además, el tercer peor promedio de bases alcanzadas (OBP). Ante esta situación, un toletero de contacto como "la Regadera" tenía bastante sentido, especialmente porque, como característica extra, añade solvencia defensiva en la segunda base, algo que también necesitaba el equipo.
Sin embargo, ha habido algo curioso desde la llegada de Luis Arráez a los Phillies: su lugar en el lineup. En cada uno de sus juegos en su nueva organización, el de San Felipe ha sido alineado por el manager Don Mattingly como cuarto bate, algo que parece raro y osado, pero que tiene una explicación lógica.
Arráez, el cuarto bate de los Phillies
Históricamente, el cuarto lugar de un lineup en el beisbol ha estado reservado para bateadores de mucho poder, con una gran capacidad remolcadora, que pueda traer carreras al plato de manera regular. Como es bien sabido, Luis Arráez no es un toletero poderoso, pero tiene varias características que hacen lógica esta decisión.
Por ejemplo, si revisamos las estadísticas, el criollo tiene actualmente el sexto average más alto de todas las Grandes Ligas con corredores en posición anotadora (.363), lo que le ha valido para impulsar nada más y nada menos que 39 carreras remolcadas.
Además, hay que resaltar que, en lo que va de 2026, los cuartos bate de los Phillies tienen el sexto peor average (.226) y el segundo peor OPS (.633). Eso sí, en sus ocho primeros juegos como cuarto bate de Filadelfia, Luis Arráez batea para .194, por lo que tendrá que superar esta pequeña "maldición" para aprovechar la oportunidad que le han brindado de empujar rayitas.