Los Rays de Tampa Bay, consolidados como el mejor equipo de la Liga Americana, han grabado su nombre en los libros de historia del béisbol. Tras superar a los Atléticos este miércoles, culminaron una espectacular gira por la Costa Oeste con un inmaculado récord de 9-0.
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Este hito los convierte en apenas la segunda franquicia de la Costa Este en lograr semejante barrida en el lado opuesto del país. Para encontrar un antecedente similar en las Grandes Ligas, hay que remontarse a la temporada de 1977, cuando los Medias Rojas de Boston lograron la misma proeza.
Una aplanadora ofensiva
El camino hacia la perfección de los Rays incluyó contundentes barridas previas en series de tres juegos contra los Rockies en Colorado y los Marineros en Seattle. Posteriormente, la ofensiva floridana explotó en Oakland, anotando 30 carreras totales durante sus tres victorias frente a los Atléticos.
Con este logro, Tampa Bay se une a una élite de apenas 13 organizaciones desde el año 1900 que han conseguido un récord de 9-0 en cualquier viaje. Además, esta racha inmaculada les permitió igualar la cadena de victorias como visitantes más larga en la historia de la propia franquicia.
El respaldo en el diamante
La victoria que selló el histórico récord estuvo fuertemente respaldada por el madero de Liam Hicks, quien conectó un cuadrangular de tres carreras. Este decisivo batazo coronó un productivo cuarto inning contra el abridor novato Jack Perkins, encarrilando el triunfo de los visitantes.
Desde el montículo, el abridor Drew Rasmussen (12-5) fue fundamental al completar cinco sólidas entradas, sumando así su quinta victoria de forma consecutiva. Aunque su dominante racha de 22 episodios y dos tercios sin permitir anotaciones llegó a su fin, logró mantener a raya a los bates rivales.
Aporte colectivo rumbo al éxito
El bateo oportuno fue una constante en el encuentro, destacando figuras como Jonny DeLuca, quien aportó tres imparables para la causa. Además, bateadores como Yandy Díaz, Jonathan Aranda y Junior Caminero hilaron sencillos consecutivos en el cuarto tramo para consolidar el daño ofensivo.
Con esta exitosa travesía, Tampa Bay mejora su registro general a 74-46, exhibiendo un temible récord de 33-28 jugando lejos de casa. En contraste, los Atléticos continúan en caída libre tras sumar su tercera derrota en fila, hundiéndose con nueve caídas en sus últimos once compromisos.