La estrella de los Dodgers de Los Ángeles, Shohei Ohtani, volvió a inscribir su nombre en los libros de historia de las Grandes Ligas de Béisbol tras conectar un cuadrangular en el primer turno del encuentro, en donde estaba programado como el lanzador abridor del equipo.
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En sus tres aperturas previas desde el montículo, el mánager Dave Roberts había optado por dar descanso ofensivo a Ohtani, dejándolo fuera de la alineación titular como bateador designado en esos días específicos. Sin embargo, para este compromiso, el cuerpo técnico modificó la estrategia e incluyó al pelotero japonés en el primer puesto del orden al bate.
La respuesta de Ohtani fue inmediata: conectó un cuadrangular ante el primer lanzamiento del juego, registrando así su tercer jonrón abriendo partido en la actual temporada regular.
El único lanzador en la historia de MLB con jonrones abriendo juego
Con este batazo, Ohtani se consolida como el único jugador en la historia de la MLB que ha logrado conectar un cuadrangular abriendo un compromiso en funciones de lanzador abridor.
La conexión, que representó su octavo cuadrangular del año, se produjo en la parte alta de la primera entrada en el estadio de San Diego ante los envíos del lanzador derecho dominicano Randy Vásquez. Ohtani descifró una recta de cuatro costuras medida a 95.5 millas por hora.
De acuerdo con las mediciones, el batazo salió del bate a una velocidad de 111.3 millas por hora, con un ángulo de lanzamiento elevado de 39 grados, alcanzando una distancia proyectada de 398 pies por toda la banda del jardín derecho.
El antecedente directo en la postemporada anterior
Este logro representa la segunda ocasión en que el japonés consigue dicha marca. El primer antecedente ocurrió durante el cuarto juego de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional (NLCS) de la temporada pasada, lo que significa que el jugador superó un récord que ya le pertenecía de forma exclusiva.
El panorama estadístico tras el cuadrangular
Inmediatamente después de recorrer las bases, Ohtani asumió sus responsabilidades en el montículo para iniciar su labor defensiva. El jugador japonés se presentó a este compromiso registrando una efectividad de 0.82 carreras limpias permitidas por cada nueve entradas, manteniendo uno de los promedios más bajos del departamento de pitcheo en la liga.