La jornada dominical del beisbol de las Grandes Ligas dejó un momento para el recuerdo. Ronald Acuña Jr. volvió a demostrar por qué es considerado una de las superestrellas más determinantes del negocio al firmar un regreso espectacular para los Bravos de Atlanta, equipo que terminó imponiéndose 5-4 ante los Filis de Filadelfia gracias a la potencia ofensiva del jardinero venezolano.
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El batazo histórico que igualó las acciones
Los Bravos llegaron al octavo episodio con una desventaja de tres carreras en el marcador y pocas señales de reacción. Sin embargo, el panorama cambió frente a los envíos del relevista Alex McFarlane. Mike Yastrzemski conectó un sencillo con un out y Ozzie Albies lo secundó con un doblete, dejando la mesa servida para la figura del encuentro.
Acuña se presentó al cajón de bateo y descifró una recta a 100.5 millas por hora para mandar la pelota a 414 pies de distancia por todo el jardín central. El cuadrangular de tres carreras igualó la pizarra 4-4 e hizo estallar a la fanaticada. Con este batazo de 105.9 millas por hora en velocidad de salida, el venezolano alcanzó la cifra de 1.000 imparables en su carrera en las Mayores.
Un desempeño decisivo de principio a fin
El aporte del patrullero no se limitó a su cuadrangular del octavo capítulo. Previamente, en la sexta entrada, había impulsado la primera anotación de Atlanta mediante un fly de sacrificio. En total, cerró la jornada con balance de dos imparables en tres turnos al bate, confirmando su capacidad para responder en momentos de alta presión.
Las cifras de Acuña Jr. en la temporada
Con esta actuación, el estelar pelotero de los Bravos deja sus promedios en .255 de bateo, .351 de porcentaje de embasado y .446 de slugging a lo largo de 396 apariciones en el plato durante la presente campaña.
El guardabosques suma 16 jonrones, 45 carreras empujadas y 20 bases robadas en la contienda.