Cam Schlittler volvió a demostrar por qué se ha convertido en una de las grandes revelaciones de los Yankees de Nueva York en este 2026. En el compromiso del domingo 13 de septiembre, ante los Mets, el joven lanzador protagonizó otra actuación dominante al trabajar durante seis innings, permitir apenas un hit, conceder dos boletos y recetar ocho ponches.
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Su presentación no solo ayudó a los Yankees a quedarse con la serie del fin de semana ante su rival de ciudad, sino que reafirmó que es el principal candidato a quedarse con el premio a CY Young en la Liga Americana en su primera campaña completa en MLB.
Cam Schlittler entra en un grupo histórico
Pero uno de los aspectos más llamativos tras esta destacada actuación se resume de la siguiente manera: en 21 de sus 31 aperturas como titular esta temporada no ha permitido más de una carrera. Es una muestra de consistencia que adquiere todavía mayor valor cuando se pone en perspectiva histórica dentro del montículo.
En los últimos 110 años dentro de este deporte, únicamente tres lanzadores de 25 años o menos han conseguido superar esa marca en una temporada. La lista incluye nombres de enorme peso en la historia del béisbol: Blake Snell, quien lo consiguió en 2018; Dean Chance, protagonista de una campaña memorable en 1964; y Babe Ruth, que alcanzó el registro en 1916.
La comparación no es menor para un pitcher que todavía está iniciando su carrera en las Grandes Ligas. El lanzador del conjunto neoyorquino ha respondido con actuaciones sólidas y, sobre todo, con una capacidad notable para limitar el daño incluso cuando enfrenta alineaciones de alto nivel.
Su salida contra los Mets volvió a dejar esa sensación. Seis entradas, un solo imparable y ocho ponches reflejan el dominio mostrado desde el montículo, mientras que los dos boletos fueron la única señal de alguna dificultad durante su presentación.
Finalmente, para los Yankees, contar con un brazo capaz de mantener este nivel representa una ventaja importante en la recta final de la temporada y de cara a la postemporada. Para Can Schlittler, en cambio, cada apertura comienza a tener un significado mayor: ya no se trata únicamente de demostrar que pertenece a las Grandes Ligas, sino de establecerse entre los jóvenes lanzadores más destacados de su generación.