El legendario baloncestista puertorriqueño José ‘Piculín’ Ortiz, miembro del Salón de la Fama del Baloncesto Internacional, falleció en la madrugada de este martes a sus 62 años tras una ardua batalla contra el cáncer colorrectal, confirmaron fuentes deportivas.
El exjugador, quien había sido diagnosticado con cáncer colorrectal a finales de 2023, permanecía hospitalizado desde el pasado 1 de mayo en el Hospital Ashford, en San Juan, acompañado en todo momento por su esposa Sylvia Ríos, su hija Neira, así como por familiares y amigos cercanos durante sus últimos días.
Nacido el 25 de octubre de 1963 en Aibonito y criado en Cayey, “Picu”, como era conocido por sus allegados y fanáticos, mostró desde joven una gran afinidad por el deporte. Antes de dedicarse al baloncesto, también practicó béisbol y voleibol durante su etapa escolar. Sin embargo, su imponente estatura de 6 pies y 11 pulgadas lo llevó a desarrollar una carrera brillante bajo los tableros, convirtiéndose con el paso del tiempo en uno de los referentes más importantes del baloncesto puertorriqueño y en un pionero para futuras generaciones.
Fallece una leyenda del baloncesto puertorriqueño
Con la selección nacional de Puerto Rico, "Piculín" escribió algunas de las páginas más gloriosas del deporte boricua. Participó en cinco Copas del Mundo de la FIBA y en cuatro Juegos Olímpicos, además de conquistar múltiples medallas en competencias internacionales como Juegos Panamericanos, Centroamericanos y torneos preolímpicos.
Su legado trascendió fronteras, dejando huella también en el baloncesto profesional de la NBA, jugando durante dos temporadas con Utah Jazz (1988-89, 1989-1990) y en Europa, consolidándose como uno de los atletas más grandes que ha dado Puerto Rico.