La selección nacional de baloncesto de Puerto Rico se encuentra en una situación crítica tras la segunda ventana clasificatoria de la FIBA rumbo al Mundial 2027. En una noche cargada de drama en el histórico Coliseo Roberto Clemente, el quinteto boricua cayó 96-85 ante una escuadra de Canadá que necesitó de la prórroga para mantener su invicto.
NOTAS RELACIONADAS
Con este resultado, los boricuas se quedan solos en el sótano del Grupo B con una preocupante marca de 0-3, mientras que Canadá (3-0) ya aseguró su boleto a la segunda ronda, dejando a Puerto Rico sin espacio para más tropiezos.
Drama en el tiempo extra
Puerto Rico tuvo la oportunidad de dar el gran golpe de la jornada. Con el marcador empatado a 82 tras un tiro libre de Isaiah Piñeiro, Alfonso Plummer intentó un canasto en suspensión justo antes de que sonara la chicharra final del cuarto periodo. El balón coqueteó con el aro, pero no entró, sentenciando el destino del partido a cinco minutos adicionales.
En el tiempo extra, el cansancio y la falta de ajustes defensivos pasaron factura. Aunque Plummer abrió la prórroga con un canasto, Canadá respondió con un parcial demoledor liderado por Kyle Wiltjer y la figura del encuentro, Marcus Carr, para cerrar el juego con una ventaja de 11 puntos que no refleja lo reñido que fue el trámite.
Marcus Carr: La pesadilla canadiense
La defensa de Puerto Rico simplemente no encontró respuesta para Marcus Carr. El base canadiense dio una clínica de anotación al terminar con 35 puntos, castigando una y otra vez el pick and roll boricua.
Por el lado local, la ofensiva estuvo repartida pero resultó insuficiente:
-
Alfonso Plummer: 22 puntos (liderando al equipo en su regreso).
-
Chris Ortiz: 17 puntos.
-
Ysmael Romero e Isaiah Piñeiro: 16 puntos cada uno.
El dirigente nacional, Carlos González, fue autocrítico tras el encuentro: "No pudimos defender el pick and roll, especialmente con Carr. Es una derrota dolorosa porque tuvimos muchas oportunidades de ganar tanto en defensa como en ofensiva".
Los errores que costaron el partido
A pesar de un inicio sólido donde la defensa puertorriqueña limitó a los norteños a solo 13 puntos en el primer parcial, el equipo perdió el rumbo en el segundo periodo. La incapacidad para atacar la defensa en zona de Canadá, sumada a la concesión de rebotes ofensivos y puntos en transición, permitió que los visitantes se fueran al descanso con ventaja de un punto (36-35).
Esa inestabilidad emocional y táctica en los momentos clave fue la que impidió que Puerto Rico aprovechara el apoyo de una fanaticada entusiasta que, aunque no llenó el Clemente, hizo sentir el calor de la "Catedral del Baloncesto".
El domingo: Una final anticipada
El panorama es sombrío pero no imposible. El venidero domingo Puerto Rico regresará al tabloncillo para enfrentar a Bahamas (1-2), que viene de vencer a Jamaica. Para González y sus pupilos, este partido ya no es un simple clasificatorio, es una eliminatoria directa.
“Hay que ganar sí o sí”, enfatizó González. “Vencer a Bahamas nos pone en el tercer lugar y nos daría el goal average necesario para seguir con vida. Básicamente, ahora estamos en una serie contra ellos para poder avanzar”.
Si Puerto Rico no logra descifrar el juego de Bahamas el domingo, el camino al Mundial 2027 podría terminar mucho antes de lo previsto para una de las potencias históricas de la región.
