El Real Madrid concluyó su campaña 2025/2026 con una victoria vibrante de 4-2 frente al Athletic Club, un encuentro que funcionó como el escenario ideal para despedidas sentimentales. Sin embargo, en medio del adiós a las leyendas del club, Kylian Mbappé volvió a recordar a todos por qué es el referente ofensivo del equipo.
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Su gol al minuto 50 fue una joya técnica: un control preciso fuera del área grande seguido de un disparo colocado que dejó sin oportunidad a Álex Padilla. Más allá de la ejecución, el festejo del francés —un abrazo con el estratega Álvaro Arbeloa tras semanas de fricción mediática— selló un episodio de tensión, marcando un punto final simbólico en la relación entre ambos.
Pichichi y bicampeón: el sello de la élite
Si bien el rendimiento colectivo del Real Madrid dejó sensaciones amargas esta temporada, el desempeño individual de Mbappé se mantuvo en niveles estratosféricos. El francés cerró la edición 2025/2026 de LaLiga con 25 goles en 31 partidos, lo que le permitió proclamarse como el Pichichi del torneo.
Con esta hazaña, Mbappé alcanza un logro histórico que no se veía en la casa blanca desde la era de Cristiano Ronaldo: el bicampeonato consecutivo como máximo anotador del fútbol español. Su capacidad para adaptarse al exigente ritmo de LaLiga y convertirse en la pieza más peligrosa del campeonato ha sido, sin duda, la nota positiva más brillante para el madridismo este año.
Una hegemonía goleadora sin precedentes
Al analizar los números globales de la temporada, la dimensión de la campaña del delantero es indiscutible. En total, Mbappé acumuló 43 goles y seis asistencias en 47 encuentros disputados en todas las competencias.
Pero lo más impresionante no es solo su impacto en la capital española, sino su constancia histórica. Con sus 25 tantos en esta liga —superando por dos la marca de 23 de Muriqi—, el francés extendió una racha impresionante: se ha convertido en el primer jugador en la historia en ser el máximo goleador de una liga nacional durante ocho temporadas consecutivas. Esta racha comenzó con seis años de dominio absoluto en la Ligue 1 con el PSG y se ha consolidado con sus dos años al hilo en España.
La mirada puesta en el futuro
A pesar de la incertidumbre que rodeó al vestuario merengue en las últimas semanas, los datos hablan por sí solos. Mbappé ha demostrado que, independientemente de los resultados grupales, su instinto depredador sigue intacto. El reto para el Real Madrid ahora es claro: construir un proyecto que pueda capitalizar esta impresionante racha goleadora del francés para convertir sus 43 anotaciones anuales en trofeos colectivos.
