Por muchos años, la hija de Gregorio Pernía, Luna, vivió con inseguridad por el tamaño de sus senos. Después de tanto pensarlo, y poniendo su seguridad por delante, se sometió a una cirugía para aumentar su tamaño.
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A través de una publicación en Instagram, la jovencita de 20 años compartió su historia de vida, marcada por el complejo de tener los senos pequeños. Aunque confesó ser una mujer con amor propio, su deseo de “sentirse más cómoda” estuvo presente durante un largo tiempo.
Luna Pernía abordó el proceso como “algo que quería arreglar” y no como “cambiar” a la persona que es en la actualidad.
“Hoy quiero compartir algo muy personal. Siempre he sido una mujer agradecida con Dios por el cuerpo que me regaló. Aprendí a quererme, a valorarme y a entender que la verdadera belleza nace del corazón. Sin embargo, también vivía con una pequeña inseguridad que guardé durante muchos años. Siempre soñé con tener mis senos un poco más grandes. No porque me sintiera menos, sino porque hay una parte de la vida llamada vanidad, y también es válido querer sentirse más cómoda, más segura y más feliz con una misma”, contó para todos sus seguidores.
Un mensaje detrás de su decisión
La hija de Gregorio Pernía envió un mensaje a todas las mujeres y destacó que "la belleza no está en el tamaño de los senos, en la cintura o en el espejo; la belleza está en la paz que sentimos al mirarnos y sonreír, sabiendo que seguimos siendo nosotras, solo un poquito más felices”.
Por último, también resaltó que las personas deben hacer todo por ellas mismas, desde el corazón y la seguridad de sentirse plenas, seguras y felices.
