La situación de Garrett Crochet en los Medias Rojas ha generado una creciente inquietud en el seno de la organización. Tras una nueva evaluación médica realizada este lunes, el cuerpo técnico y los especialistas han determinado que el lanzador zurdo todavía no cuenta con el visto bueno necesario para iniciar su programa de pitcheos.
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Un proceso de rehabilitación marcado por los contratiempos
Desde que ingresó en la lista de lesionados a finales de abril debido a una inflamación en el hombro izquierdo, el camino de recuperación para el lanzador de 27 años ha sido accidentado. Cuando todo parecía encaminado a una evolución favorable, el destino le jugó una mala pasada a principios de junio, cuando sufrió un tirón leve en el dorsal ancho durante su proceso de rehabilitación.
Este segundo diagnóstico complicó drásticamente los plazos establecidos originalmente por el departamento médico de Boston.
Chad Tracy, mánager interino del equipo, ha sido claro al atender a los medios de comunicación en las últimas horas. Aunque el serpentinero ha mostrado signos de mejora en los estudios de imagen recientes, la realidad es que el hombro no responde con la firmeza suficiente para soportar la carga de trabajo que requiere un lanzador de Grandes Ligas.
Por ahora, el trabajo físico se limita a ejercicios con balones pliométricos, una fase de transición que está lejos de ser una progresión real hacia el montículo.
Expectativas para un posible regreso a la rotación
La incertidumbre es total. La gerencia de los Medias Rojas se muestra cauta y evita poner una fecha tentativa para su regreso al terreno. Fuentes cercanas al equipo sugieren que, considerando el tiempo necesario para recuperar la fuerza en el brazo y reconstruir el conteo de pitcheos, resulta sumamente improbable ver a Crochet integrándose a la rotación abridora antes del mes de agosto.
