La segunda ronda del Masters 1.000 de Miami dejó un balance de autoridad para los favoritos y una dosis de dramatismo para la delegación iberoamericana. En una jornada interrumpida por las condiciones climáticas, los números uno del mundo, Carlos Alcaraz y Aryna Sabalenka, sellaron su pase a la siguiente fase, mientras que el joven Martin Landaluce dio la campanada del día.
Alcaraz no cede ante el empuje brasileño
Carlos Alcaraz debutó con solidez al vencer a la joven promesa brasileña Joao Fonseca con un doble 6-4. A pesar de que las gradas vibraron con el apoyo masivo al sudamericano, el murciano hizo valer su experiencia quebrando el servicio de su rival al inicio de cada set. Con 26 tiros ganadores, Alcaraz despejó las dudas de ediciones anteriores y ya se prepara para medir fuerzas en tercera ronda ante el estadounidense Sebastian Korda.
Por su parte, Aryna Sabalenka tuvo que trabajar extra para batir a Ann Li por 7-6(5) y 6-4. La bielorrusa, que viene de coronarse en Indian Wells, mostró algunas dificultades para concretar sus oportunidades de quiebre, pero su potencia en los momentos clave le permitió avanzar para enfrentar ahora a Caty McNally.
Landaluce brilla y la legión argentina sufre
La gran sorpresa de la jornada la protagonizó el español de 20 años, Martin Landaluce. El madrileño, número 151 del mundo, alcanzó por primera vez la tercera ronda de un Masters 1.000 tras derrotar a Luciano Darderi en tres sets (6-3, 6-7, 6-4). Su siguiente reto será de máxima exigencia frente al ruso Karen Khachanov.
Para la delegación argentina, la jornada tuvo un sabor agridulce. Mientras que Thiago Agustín Tirante logró una victoria heroica tras más de tres horas de batalla contra Valentin Royer, sus compatriotas Sebastián Báez, Mariano Navone y Camilo Ugo Carabelli se despidieron del torneo. Tirante, que entró como lucky loser, se medirá este sábado en un duelo fratricida contra Francisco Cerúndolo.
