Nairo Quintana se baja de la bicicleta y pone punto final a una historia que durante más de una década llevó la bandera de Colombia por las carreteras más importantes del mundo.
Italia le pone el punto final
El adiós llega en Italia, el mismo país donde Nairo comienza a escribir una de las páginas más importantes de su carrera.
Catorce años después de aquella consagración en el Giro de Emilia de 2012, el colombiano vuelve a estas carreteras para cerrar el círculo. Esta vez no busca una victoria ni un lugar en el podio. Lo acompaña su familia y también el reconocimiento de sus compañeros de profesión.
El Giro de Emilia se convierte así en el último capítulo de una carrera que deja una huella profunda en el ciclismo latinoamericano.
Un Nairoman que se hizo gigante
Quintana convierte las montañas en su territorio y encuentra en las grandes vueltas el escenario perfecto para construir su nombre.
En 2014 conquista el Giro de Italia y hace historia como el primer colombiano y primer sudamericano en ganar la carrera italiana. Dos años después vuelve a levantar los brazos en una Grande: conquista la Vuelta a España tras superar a Chris Froome. Dos títulos que pasan a formar parte de una colección reservada para muy pocos.
La meta que quedó pendiente
El Tour de Francia es la gran cuenta que queda abierta en la trayectoria de Nairo. En 2013, con apenas 23 años, aparece en Europa como una de las grandes revelaciones del ciclismo. Termina segundo detrás de Froome, gana en Annecy-Semnoz, conquista la clasificación de montaña y se queda con el maillot blanco.
En 2015 repite el segundo lugar y vuelve a terminar por detrás del británico. Un año después sube nuevamente al podio, esta vez en la tercera posición. El amarillo nunca llega, pero Nairo sí consigue dejar su nombre entre los protagonistas de una carrera que durante años persigue.
Tres veces en lo más alto
El Tour también guarda algunas de sus victorias más recordadas. Quintana gana en Annecy-Semnoz en 2013, vuelve a conquistar una etapa en el Col du Portet en 2018 y repite al año siguiente en Valloire.
Son tres triunfos en la Grande Boucle que forman parte de sus ocho victorias de etapa en Grandes Vueltas: tres en Francia, tres en Italia y dos en España.
Una carrera que va mucho más allá de los títulos
Nairo Quintana se despide con dos grandes vueltas, ocho victorias de etapa y tres podios en el Tour de Francia. Pero su legado también se mide en todo lo que representa para Colombia. Su aparición convierte las grandes montañas europeas en un escenario familiar para una generación de aficionados que vuelve a mirar el ciclismo con orgullo.