La yoqueta aprendiz Molly Gunn está ansiosa por dejar atrás el período más difícil de su carrera. Esto ocurre tras su regreso a las competencias en Ayr este lunes, luego de cumplir una suspensión de seis meses y superar una grave lesión en la pierna.
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La joven de 26 años condujo a Simple Star, ejemplar entrenado por Dianne Sayer, para finalizar en el quinto puesto en un hándicap para aprendices sobre una distancia de 1 milla y 5 furlongs. Esta fue su primera monta desde diciembre, mes en el que dio positivo por cocaína antes de sufrir una severa fractura de tobillo y de la parte inferior de la pierna.
En un comunicado publicado en X tras su retorno, Gunn describió los últimos seis meses como "los peores y los que más han forjado mi carácter" en toda su vida.
"Comenzó con mi mundo hundiéndose tras recibir esa impactante llamada telefónica para informarme sobre un examen positivo por cocaína", señaló. "Cualquiera que me conozca sabría muy bien que yo nunca tomaría, ni he tomado jamás, drogas", dio a conocer en una entrevista para el portal de noticias Racingpost de Inglaterra.
«Por si eso fuera poco, al día siguiente sufrí una grave fractura en la parte inferior de la pierna y el tobillo, lo que derivó en una larga estancia en el hospital durante la Navidad con dos cirugías: la primera para reparar el daño y la segunda para darme la mejor oportunidad de volver a montar».
La jinete fue suspendida por seis meses luego de que un panel disciplinario determinara que infringió la Regla (K)49, tras un hallazgo analítico adverso en una muestra tomada en el hipódromo de Wolverhampton el 13 de diciembre. Su suspensión se aplicó de forma retroactiva desde el 23 de diciembre, momento en que su licencia fue suspendida inicialmente mientras se realizaba la investigación.
Representada por Harry Stewart-Moore, Gunn aceptó la infracción de las reglas y la sanción correspondiente, pero sostuvo firmemente que la cocaína ingresó a su organismo por contaminación cruzada y no por un consumo deliberado. Por su parte, la Autoridad de Carreras de Caballos Británica (BHA) argumentó que el nivel detectado en la muestra superaba lo que se esperaría de una contaminación cruzada.
Al reflexionar sobre el caso, Gunn expresó: «A lo largo de este período tan difícil, la Asociación de Jinetes Profesionales (PJA) ha sido una increíble fuente de apoyo. Debido a mi lesión y mis circunstancias personales, acepté la falta a las Reglas y la penalización de seis meses ya que la sustancia estaba presente en mi muestra, pero mantuve que se debió a una contaminación».
Asimismo, reveló que la PJA ordenó una prueba independiente en las uñas de sus pies que cubrió los seis meses anteriores y posteriores a la muestra positiva, y en la cual no se detectó ningún rastro de cocaína.
«Acepto los resultados de la prueba de orina y asumo la responsabilidad por ello, pero esto al menos me dio la tranquilidad de que existía alguna evidencia que corroboraba mi versión», afirmó.
«Estoy increíblemente agradecida con todos los que me apoyaron. Ahora tengo muchas ganas de dejar esto atrás y volver a hacer lo que amo: montar caballos de carreras», finalizó.