El Real Madrid no se quedará de brazos cruzados ante lo que considera una injusticia arbitral de proporciones mayores. La entidad merengue ha confirmado que apelará formalmente cualquier sanción disciplinaria derivada de la expulsión por tarjeta roja directa que sufrió Vinícius Jr. en el Santiago Bernabéu durante el choque frente al Villarreal CF.
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A pesar de que dentro de las oficinas de Valdebebas son conscientes de la dificultad que implica revertir un dictamen fundamentado en la revisión del videoarbitraje (VAR), la directiva liderada por Florentino Pérez ha tomado la decisión firme de agotar todos los recursos legales disponibles ante el Comité de Disciplina de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).
El club blanco argumentará rigor excesivo en la valoración de la jugada que derivó en la anulación del gol del atacante brasileño y su posterior expulsión por una supuesta agresión previa, alegando además la falta de intencionalidad violenta y el contexto enrarecido que desató la decisión sobre el terreno de juego.
Evitar la ausencia en el Clásico
El movimiento del conjunto madridista responde a una urgencia deportiva estratégica. En caso de que el comité califique la acción con un castigo de dos a tres partidos de suspensión, Vinícius Jr. quedaría automáticamente descartado para disputar el esperado duelo frente al FC Barcelona.
El departamento jurídico del club trabaja a contrarreloj para presentar las alegaciones y pruebas de vídeo correspondientes antes de la reunión del Comité, buscando reducir la sanción a la mínima expresión o dejarla sin efecto para garantizar la presencia del atacante sudamericano en el compromiso más decisivo de la primera mitad del campeonato.