El delantero Vedat Muriqi, autor del gol que selló la victoria del Mallorca (2-1) sobre el Real Madrid, explicó el llanto que protagonizó tras su anotación como un desahogo personal tras dos semanas críticas.
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Muriqi arrastraba la frustración de fallar un penalti vital ante el Elche y la reciente eliminación de Kosovo del Mundial 2026 frente a Turquía. "Soy humano; en ocasiones los nervios y las emociones se apoderan de uno", confesó el ariete al referirse a la presión acumulada que detonó su reacción en el campo.
Mallorca saca un triunfo fuera de cálculo
El atacante admitió que vencer al conjunto blanco no figuraba en los cálculos iniciales de permanencia. "Ganar ante el mejor equipo del mundo significa que hicimos un magnífico partido. Espero consigamos seis puntos más en casa para estar tranquilos", concluyó el "Pirata", cuya actuación saca al Mallorca de los puestos de descenso.
"Llevo dos semanas, aunque fuera parezco muy feo y duro, también soy humano y a veces las emociones y los nervios me dejan. Vengo de fallar un penalti para dar un punto a mi equipo ante el Elche. Luego perder la final para un Mundial para cumplir el mayor sueño de mi vida, poensé que la temporada estaba acabando mal. Pero de repente, un golazo, el 2-1. Conmigo hemos conseguido la victoria. Agradezco mucho el apoyo de todos y ojalá acabemos en Primera División", dijo en Movistar+.