La jornada de este viernes 3 de abril arrancó con una noticia bomba en Inglaterra: Enzo Fernández fue castigado por el Chelsea. Sí, el argentino recibió una reprimenda del club desde que consideraron que unas palabras suyas fueron un ofrecimiento al Real Madrid.
“Me gustaría vivir en España. Me gusta mucho Madrid, me recuerda a Buenos Aires. Viviría en Madrid. El futbolista vive donde quiera”, expresó el mediocampista en una entrevista en YouTube con Avirales y esto habría traído el nuevo episodio.
Con eso sobre la mesa, el técnico del equipo, Liam Rosenior, reveló el castigo que le fue impuesto al futbolista, entre sorpresas de lado y lado: “Es decepcionante que Enzo se exprese de esa manera. No tengo nada malo que decir sobre él, pero se cruzó una línea en cuanto a nuestra cultura y lo que queremos construir. En cuanto a la decisión, no depende solo de mí ni de los directores deportivos. La propiedad y los jugadores estamos alineados en esta decisión. La puerta no está cerrada para Enzo”.
¿Qué dijo el entorno de Enzo Fernández?
La decisión no cayó en buenos términos en la acera del argentino, en la que reaccionaron de inmediato al conocer que el jugador fue apartado para los dos venideros partidos del equipo.
El que tomó la voz cantante de la respuesta fue el propio agente del campeón del mundo en Qatar 2022, Javier Pastore: “El castigo es completamente injusto”. “Enzo no entendió la situación. No mencionó ningún club ni dijo que quisiera irse del Chelsea, ni mucho menos”, agregó.
Pastore quiso excusar a su representado y dejo entrever que todo se debe a una confusión en sus declaraciones, pese al interés que desde España han expresado que tienen los merengues sobre el jugador.
“Solo menciona Madrid, la ciudad, porque le preguntaron en qué ciudad europea le gustaría vivir algún día, y él dijo Madrid…pero en ningún momento dice que quiera irse del Chelsea o de Londres”.
Ahora mismo, solo queda esperar si el propio Enzo Fernández emite alguna declaración sobre lo ocurrido o solo deja pasar los dos compromisos de sanción para reincorporarse a la dinámica de un Chelsea que pelea por meterse en puestos europeos.