La Copa América 2028 ya se juega en los escritorios de la CONMEBOL y los números sobre la mesa marcan una diferencia abismal para el futuro económico de las selecciones sudamericanas.
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Según información revelada por el periodista argentino Juan José Buscalia en Blu Radio, las diez asociaciones miembros de la Confederación Sudamericana de Fútbol someterán a votación la sede del torneo el próximo mes de septiembre. La elección del país anfitrión definirá el volumen de ingresos que ingresará directamente a las arcas de cada federación sudamericana.
Sudamérica o Estados Unidos
La diferencia entre organizar la competición en territorio sudamericano o trasladarla a América del Norte es sustancial. Si el certamen se disputa en suelo sudamericano, la FVF y el resto de las asociaciones miembros percibirán un pago fijo de 4 millones de dólares únicamente por concepto de participación.
Por el contrario, si la CONMEBOL opta por repetir la fórmula en Estados Unidos, la cifra se elevaría a 16 millones de dólares por selección participante. Esta opción mantendría el esquema comercial de torneos continentales previos en suelo norteamericano, beneficiándose de una infraestructura consolidada, una mayor capacidad de patrocinio y taquillas en dólares.
Una brecha de 12 millones de dólares para el fútbol venezolano
La diferencia directa entre ambas opciones es de 12 millones de dólares para la FVF. Para el contexto del fútbol venezolano, esta inyección económica representaría un recurso clave en la estructura presupuestaria de los próximos años.