El nombre de Stayfree volvió a convertirse en tendencia en redes sociales, esta vez en medio de la emergencia que atraviesa Venezuela tras el devastador doble terremoto del pasado 24 de junio.
NOTAS RELACIONADAS
El exanimador de televisión, cuyo nombre real es Julián Eduardo, confirmó mediante varios videos publicados en TikTok que actualmente permanece en el Parque Generalísimo Francisco de Miranda, donde funcionan espacios de resguardo para personas afectadas por el desastre.
Stayfree mostró cómo se vive dentro del refugio
A través de sus publicaciones, Stayfree ha documentado parte de la dinámica dentro del parque. En los videos explica que las autoridades mantienen controles de seguridad en los accesos al recinto para proteger a quienes permanecen alojados allí.
Asimismo, reveló que está durmiendo en una de las carpas instaladas para atender a los damnificados y aseguró que el personal encargado realiza censos permanentes para conocer el número exacto de personas que permanecen en el refugio.
También indicó que los equipos de atención organizan la distribución de alimentos y prestan asistencia médica a quienes lo requieren.
Las redes sociales se dividieron por su presencia
Su presencia en el lugar ha provocado una fuerte división de opiniones. Mientras algunos usuarios consideran que también necesita ayuda debido a la situación de vulnerabilidad que ha enfrentado durante años, otros cuestionan que esté ocupando recursos destinados a los afectados.
Un sector de los internautas sostiene que Julián Eduardo lleva años viviendo en condiciones extremadamente precarias y que, por tanto, también merece recibir apoyo humanitario sin importar cuál haya sido su pasado.
Otros recuerdan además que, durante los primeros días de la tragedia, Stayfree habría realizado publicaciones que muchos interpretaron como burlas hacia la difícil situación que atravesaban habitantes de Altamira y Los Palos Grandes, dos de las zonas más golpeadas en Caracas.
Con el paso del tiempo la vida Stayfree dio un giro radical debido a sus problemas de consumo de drogas y al deterioro de su salud. En 2018 hizo pública una carta en la que confesó vivir con VIH desde hacía más de una década y relató cómo la adicción terminó alejándolo de su carrera profesional y de su estabilidad personal.
En ese mismo testimonio admitió haber gastado todos sus recursos económicos en drogas y reconoció que terminó viviendo en la calle.