Shohei Ohtani, el fenómeno de los Dodgers de Los Ángeles ha consolidado uno de los periodos más dominantes para un lanzador, un hito que sitúa su efectividad entre las más bajas registradas en los primeros ocho encuentros de un año.
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Con una efectividad de 0.73, Ohtani no solo lidera la rotación de su equipo, sino que inscribe su nombre junto a los brazos más dominantes que han pasado por Las Mayores desde 1920, excluyendo los registros de lanzadores abridores utilizados como abridores falsos u "openers".
Los registros más bajos de la era moderna
El desempeño mostrado coloca a Ohtani en una lista compacta donde cada milésima cuenta. Para dimensionar el logro, es necesario revisar los únicos precedentes históricos que superan o igualan este nivel de contención ante las ofensivas rivales durante el mismo tramo de ocho partidos.
Según Sarah Langs, el récord absoluto bajo estos parámetros específicos se mantiene en manos de Fernando Valenzuela, quien en 1981 desató la “Fernandomanía” con una efectividad de 0.50. Justo detrás se ubica Mike Norris, quien un año antes, en 1980, firmó un inicio de 0.52 con los Atléticos de Oakland.
El club de los elegidos desde 1920
La lista histórica de las seis mejores efectividades en las primeras ocho aperturas de una temporada se compone de la siguiente manera:
- Fernando Valenzuela (1981): 0.50
- Mike Norris (1980): 0.52
- Zack Greinke (2009): 0.60
- Al Benton (1945): 0.70
- Jacob deGrom (2021): 0.71
- Shohei Ohtani (2026): 0.73