Además del ponche, los lanzadores en el béisbol corren el riesgo de dejar que los bateadores rivales lleguen a base si le otorgan un boleto, que es la acumulación de cuatro lanzamientos "malos" o fuera de la zona de strike establecida por el umpire.
Los boletos ayudan a determinar dos cosas: el control del pitcher y la paciencia del bateador. El pitcher debe ser capaz de utilizar todo su repertorio de lanzamientos y conseguir sacar los outs, evitando siempre propinar boletos que puedan llevar hombres a las bases y que estos anoten. Por su parte, el bateador debe determinar a cuáles lanzamientos hacerles swing y cuales no dependiendo si están dentro de la zona de strike.
El boleto, herramienta para el mánager
Asimismo, un mánager puede utilizar la herramienta del boleto intencional para evitar enfrentarse a cierto pelotero o evitar cierta situación dentro del terreno de juego. Este es contado como un boleto normal, pero también se suma a una estadística aparte para entender el impacto que tiene este pelotero dentro del juego. En 2017, la MLB aprobó un cambio de reglas que le permitía al mánager hacer una señal al umpire para mostrar sus intenciones de querer darle el boleto al bateador sin necesidad de lanzar los cuatro pitcheos.
Peloteros como Shohei Ohtani, José Ramírez, Juan Soto y Aaron Judge tienen un alto porcentaje en boletos intencionales debido a su capacidad de bateo y los lanzadores evitan enfrentarlos con situaciones de hombre en base o tienden a lanzar cuatro pitcheos malos tratando de evitar que la pelota quede en la zona de poder de estos grandes bateadores.
Asimismo, es importante destacar que una base por bolas no cuenta como un turno al bate para el pelotero que está consumiendo su turno, pero sí como una aparición en el plato e influye en su porcentaje de embasado debido a que termina por llegar a la primera almohadilla por los cuatro lanzamientos malos.
