James Dolan desea mantener intacto el núcleo que acaba de coronarse en la NBA, pero el propietario de los New York Knicks dejó claro que su billetera tiene un límite infranqueable. El directivo no sacrificará el futuro financiero de la organización a cualquier precio.
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"Hay ciertas normativas en la NBA que son una locura y no las vamos a aceptar. Una de ellas es ingresar al segundo delantal salarial; simplemente no podemos caer allí", sentenció de forma tajante Dolan durante su participación en el programa "The Craig Carton Show" de la cadena WFAN.
El freno de la gerencia
Dolan enfatizó que, aunque su deseo es respaldar el proyecto deportivo con una fuerte inversión, las severas penalizaciones de la liga lo obligan a ser cauteloso. El ejecutivo aseguró estar dispuesto a firmar el cheque más grande que le sea permitido, siempre y cuando no comprometa la flexibilidad del equipo.
De acuerdo con los portales especializados en contratos, la gerencia neoyorquina arranca el mercado de postemporada con un margen aproximado de 16.5 millones de dólares por debajo del temido segundo límite de la NBA. A pesar de tener a sus figuras principales aseguradas, el verano exigirá decisiones quirúrgicas.
Tareas pendientes en las oficinas
El panorama para los flamantes campeones incluye evaluar las extensiones de contrato de piezas fundamentales como Karl-Anthony Towns, Josh Hart y Miles McBride. Asimismo, la directiva deberá resolver la situación de los jugadores de la segunda unidad que podrían cambiar de aires en las próximas semanas.
En la lista de pendientes aparecen nombres clave para la profundidad del banquillo como Landry Shamet, Jordan Clarkson y el pívot Mitchell Robinson. Por su parte, el base José Alvarado tiene en sus manos la opción de convertirse en agente libre si rechaza su opción de jugador estipulada en 4.5 millones de dólares.
El peligro del segundo delantal
La resistencia de Dolan a cruzar esta frontera económica responde a las duras restricciones del nuevo convenio colectivo de la NBA. Rebasar ese límite salarial ataría de manos a los Knicks para realizar movimientos futuros y defender su corona.
Si Nueva York cae en el segundo delantal, perdería de inmediato la capacidad de agrupar salarios en múltiples traspasos o de utilizar su excepción de jugador intercambiado. Además, la liga les prohibiría incluir dinero en efectivo en los negocios y congelaría su selección de primera ronda del Draft de 2034.