El dolor de una madre puede transformarse en múltiples formas de expresión, y en el caso de Maribel Guardia, ese sentimiento se convertirá en tinta permanente. La artista ha decidido rendir homenaje a su hijo, Julián Figueroa, con un tatuaje lleno de simbolismo espiritual y emocional.
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Maribel Guardia honra a Julián Figueroa
Lejos de elegir un diseño convencional, Guardia optó por un símbolo profundamente personal como lo es una paloma. Este elemento no es casual, ya que está inspirado en una cicatriz que Julián Figueroa tenía en la mano, cuya forma evocaba precisamente esa ave.
Para la actriz, esta figura representa al Espíritu Santo, dotando al tatuaje de un significado que trasciende lo estético y se conecta con lo espiritual.
La elección refleja una forma de mantener viva la presencia de su hijo, no solo en la memoria, sino también en su propia piel.
Entre la duda y la emoción
Aunque la idea del tatuaje está clara, la forma final todavía se encuentra en proceso. Guardia ha confesado que baraja varias opciones, desde tatuarse la paloma como símbolo principal hasta incluir el nombre de Julián acompañado de alas.
Incluso el lugar del cuerpo sigue siendo motivo de reflexión. Inicialmente pensó en llevarlo en un dedo, pero expertos le advirtieron que esa zona no garantiza durabilidad, por lo que ahora considera alternativas como el antebrazo o el pecho.
La decisión de hacerse el tatuaje llega en un momento especialmente sensible tras cumplirse el tercer aniversario luctuoso de Julián Figueroa. El joven cantante falleció a los 27 años a causa de un infarto, dejando una profunda huella en su familia y en el mundo del espectáculo.