La expectativa por el esperado concierto de Shakira en Río de Janeiro se vio sacudida por el inquietante hallazgo de un artefacto explosivo fue encontrado en las inmediaciones de la playa de Copacabana, lugar donde la artista colombiana se presentará el próximo 2 de mayo.
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El dispositivo fue detectado en el paseo marítimo y rápidamente retirado por el escuadrón antibombas, que activó los protocolos de seguridad establecidos para este tipo de situaciones.
Aunque no se registraron heridos ni incidentes mayores, el episodio generó preocupación debido a la magnitud del evento que se avecina.
Shakira y un concierto histórico con estricta seguridad
El hallazgo ocurre en la antesala de uno de los eventos musicales más importantes del año. Shakira tiene previsto ofrecer un concierto gratuito en Copacabana como parte de su gira “Las Mujeres Ya No Lloran World Tour”, considerada una de las más exitosas de la música latina reciente.
Se espera una asistencia masiva que podría superar el millón de personas, lo que convierte al evento en un desafío logístico y de seguridad para la ciudad.
Ante este contexto, las autoridades han intensificado las medidas de control en la zona, reforzando la vigilancia y monitoreo en puntos estratégicos.
¿Qué tipo de explosivo fue encontrado?
Según informaron medios locales, el objeto correspondía a una granada aturdidora, un artefacto no letal diseñado para desorientar temporalmente mediante un fuerte estruendo y un destello luminoso.
Este tipo de dispositivo suele ser utilizado en operaciones policiales o militares, pero su presencia en un espacio público y turístico como Copacabana encendió las alertas de las autoridades.
El material fue asegurado y será sometido a análisis para determinar su origen y las posibles responsabilidades detrás de su colocación.
La playa de Copacabana se ha consolidado en los últimos años como epicentro de conciertos multitudinarios en Brasil. Sin embargo, también ha sido escenario de amenazas previas que obligaron a desplegar operativos de gran escala.
El antecedente más reciente fue un intento de ataque frustrado durante el concierto de Lady Gaga en mayo de 2025, lo que llevó a reforzar aún más los protocolos de seguridad en este tipo de espectáculos.
