Se terminó la espera para Boston y el final de una era financiera en el Fenway Park. Este 1 de julio de 2026 marca un hito curioso en la historia de las Grandes Ligas: Manny Ramírez ha recibido su último pago de compensación diferida por parte de los Medias Rojas. Después de 16 años consecutivos de depósitos puntuales cada inicio de julio, el contrato que alguna vez sacudió los cimientos de la MLB finalmente llega a su cierre definitivo.
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El fin de una costumbre anual en Boston
La historia se remonta al año 2000, cuando el jardinero dominicano firmó un contrato de ocho años y 160 millones de dólares. Como parte de los acuerdos de aquella época, una parte del salario fue diferida, estableciendo un cronograma que inició en 2011 y que garantizó que Ramírez recibiera aproximadamente dos millones de dólares cada verano, mucho después de que su etapa como jugador activo con el uniforme de Boston terminara en 2008.
Lo que para muchos fue una rareza contractual, para la afición se convirtió en una especie de leyenda urbana. Cada 1 de julio, el nombre de Manny volvía a aparecer en las noticias, no por un jonrón o una atrapada espectacular, sino por la gestión financiera de un equipo que, a pesar de los años, seguía cumpliendo con sus obligaciones, al igual que el caso más famoso, Bobby Bonilla con los Mets.
Más allá de los números y las transferencias bancarias, es imposible ignorar el impacto de Ramírez en la franquicia. Fue él quien, junto a un grupo de figuras memorables, rompió la sequía de títulos en 2004 y consolidó la dinastía que devolvió a Boston a la cima del beisbol mundial.