Los Cerveceros de Milwaukee no solo conquistaron la Serie Mundial de 2026: dejaron una marca que difícilmente será igualada. Su cuerpo de lanzadores cerró la postemporada con una efectividad colectiva de 1.98 en 118 innings y 13 juegos, convirtiéndose en el único staff desde el año 2000 en bajar de 2.00 en playoffs con un mínimo de 50 innings lanzados.
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La cifra gana aún más peso al recordar que, antes de esta campaña, el mejor registro de un equipo en una postemporada de las últimas tres décadas pertenecía a los Filis de Filadelfia de 2023, con 2.20. Milwaukee no solo mejoró esa marca: la pulverizó.
Bullpen imbatible
Si la rotación sostuvo el ritmo, el bullpen fue el arma decisiva. Los relevistas de los Cerveceros lanzaron 65 innings con una efectividad de 1.38 y un promedio ofensivo rival de .173, el segundo mejor registro para un cuerpo de relevistas en una sola postemporada, solo superado por los Astros de Houston de 2022.
Aaron Ashby fue probablemente la pieza más sorprendente del grupo. El zurdo acumuló 18 innings en nueve apariciones, no permitió una sola carrera, ponchó a 20 rivales y otorgó apenas tres bases por bolas. Su aporte cambió por completo la fisonomía de los juegos y le dio al manager la libertad de usar a sus relevistas en los momentos más calientes.
Nombres que aparecieron cuando más dolía
Abner Uribe, Trevor Megill, DL Hall y JoJo Romero también respondieron en las situaciones de máxima presión. Ese grupo protegió ventajas mínimas, apagó incendios y mantuvo a los rivales lejos del plato durante un mes de octubre en el que cada out valía oro.
Una rotación que no cedió terreno
La rotación terminó con 2.72 de efectividad en 53 innings. Jacob Misiorowski, Logan Henderson y Robert Gasser se consolidaron como los pilares de un cuerpo de abridores que llegó a la postemporada con dudas, pero terminó imponiendo autoridad frente a lineamientos de élite.
Misiorowski, en particular, dejó imágenes de futuro. En una de sus salidas lanzó 51 pitcheos por encima de las 100 millas por hora.
Gasser, por su parte, permitió apenas una carrera en 15 innings, con efectividad de 0.60, y se convirtió en otra de las revelaciones de un equipo que encontró profundidad donde otros veían riesgo.
Enfrentaron a abridores de la talla de Tarik Skubal, Yoshinobu Yamamoto, Blake Snell, Tyler Glasnow, Robbie Ray y Freddy Peralta, entre otros. Aun así, Milwaukee permitió solo 33 carreras en 13 juegos y sostuvo su ventaja con un bullpen que parecía incapaz de ceder.
