La actuación de Garrett Crochet frente a los Astros de Houston ha dejado una herida abierta en el orgullo del as de los Medias Rojas de Boston. Tras una apertura donde los resultados no respaldaron su estatus de líder en la rotación, el lanzador zurdo asumió una postura de autocrítica radical que ha sacudido el entorno del equipo.
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Lejos de escudarse en tecnicismos, Crochet calificó su desempeño como una falta a los estándares de excelencia que la organización espera de su as.
Un inicio complicado frente a la ofensiva de Houston
Desde el primer lanzamiento en el Daikin Park, quedó claro que la alineación de los Astros no daría tregua al estelar de Boston. Crochet trabajó durante cinco entradas completas en las que permitió seis imparables y cuatro carreras limpias. Si bien logró recetar siete ponches y mantuvo un control impecable al no otorgar bases por bolas, el daño causado por los bates de Houston fue suficiente para inclinar la balanza.
La ofensiva texana supo capitalizar los momentos de vulnerabilidad del zurdo. Aunque su recta mantuvo la velocidad acostumbrada y su capacidad de generar fallos sigue siendo de élite, la ubicación en conteos clave permitió que los Astros conectaran contactos sólidos. Para los dirigidos por Alex Cora, fue su quinta derrota consecutiva y dejan su marca de 1-5 antes de hacer su debut en el Fenway Park.
Al finalizar el encuentro, el serpentinero fue tajante ante los medios de comunicación, utilizando términos que resonaron con fuerza en el vestuario de los Medias Rojas. "Es vergonzoso. Típicamente, en el pasado, he desempeñado ese papel de stopper. Y hoy simplemente decepcioné a los muchachos. No es aceptable", declaró Crochet.
El as de los Medias Rojas venia de una buena actuación en el Opening Day ante los Rojos de Cincinnati, donde lanzó seis entradas en blanco con ocho ponches, luego de esa apertura, los Medias Rojas no han podido volver a ganar.