Tras confirmarse su traspaso a los Philadelphia 76ers, Jaylen Brown rompió el silencio este jueves. El alero admitió estar asimilando la noticia con sentimientos encontrados, equilibrando la decepción de dejar Boston con la ilusión por su futuro.
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Brown destacó que siempre se entregó al máximo, subrayando que su conexión con la ciudad y el campeonato obtenido son memorables. Afirmó que nunca buscó atajos ni privilegios, confiando en su ética de trabajo constante.
Rumbo a un nuevo capítulo en Filadelfia
Ahora, Brown se enfoca en adaptarse a la identidad y expectativas de su nuevo hogar. El jugador expresó gratitud por unirse a los 76ers y prometió ganarse el respeto de la afición local de la misma forma que siempre lo ha hecho: trabajando.
La llegada de Brown a Filadelfia marca un punto de inflexión para el equipo. La directiva y los seguidores esperan que su experiencia y mentalidad competitiva impulsen al conjunto a pelear por los objetivos más ambiciosos.
Una temporada para el recuerdo
El desempeño de Brown durante la campaña 2025-26 fue, sin duda, el mejor de sus diez años en la liga. Promedió 28.7 puntos, 6.9 rebotes, 5.1 asistencias y un robo por encuentro.
Este nivel de excelencia permitió a los Celtics asegurar el segundo puesto de la Conferencia Este. Fue un logro notable, especialmente considerando que tuvieron que sobreponerse a la prolongada ausencia de Jayson Tatum.
La cronología detrás del intercambio
El traspaso se precipitó tras un intenso mercado de verano. Reportes señalan que Boston intentó usar a Brown como moneda de cambio por Giannis Antetokounmpo, una estrategia que, según fuentes cercanas, generó frustración en el jugador.
A pesar del malestar, Brown nunca solicitó formalmente una salida. Finalmente, los Celtics concretaron el movimiento con los 76ers, recibiendo a Paul George y múltiples selecciones del Draft a cambio del MVP de las Finales de 2024.