Carlos Alcaraz firmó un estreno lleno de categoría y temple en la pista dura del Erste Bank Open. En su regreso al torneo bajo techo de la capital austríaca, el murciano tuvo que emplearse a fondo para doblegar a un aguerrido Karen Khachanov con marcador de 6-4 y 7-6 (5) en dos horas y cuatro minutos de partido.
El triunfo no solo le asegura su pase a la segunda ronda del certamen de categoría ATP 500, sino que extiende su hegemonía absoluta sobre el tenista ruso, a quien ha derrotado en los siete enfrentamientos cara a cara que han disputado en el circuito profesional.
Mente fría para cerrar el partido
El desarrollo del encuentro exigió la mejor versión táctica de Alcaraz. Tras adjudicarse el primer set resolviendo los momentos críticos con su característico juego variado desde el fondo, el murciano se encontró con una fuerte resistencia en el segundo parcial.
A pesar de dejar escapar tres oportunidades de partido con el saque de Khachanov estando 5-4 a favor, e incluso ceder su propio servicio a renglón seguido, Alcaraz mostró fortaleza mental para recuperar la rotura de inmediato y forzar el desempate. En el tiebreak, tras ir abajo 1-3, el español encadenó tiros ganadores de revés y definiciones de volea en la red para inclinarse con el 7-5 definitivo.
Con este triunfo, Alcaraz continúa invicto en torneos de categoría ATP 500 durante la presente temporada y se instala en la ronda de los 16 mejores en Viena. Su próximo rival saldrá del cruce entre el tenista local invitado Jurij Rodionov y el experimentado georgiano Nikoloz Basilashvili.