Con coraje, temple y una capacidad de reacción impecable en los momentos decisivos, Iga Swiatek ha firmado su regreso a la definición de un torneo WTA 1000. La tenista polaca conquistó su pase a la gran final del Abierto de Canadá tras imponerse en una emocionante batalla de tres parciales ante Elina Svitolina por 6-3, 1-6 y 6-3.
El encuentro no solo significó el boleto a la cita por el trofeo para la séptima sembrada del cuadro, sino también una ansiada revancha personal: Swiatek venía de caer derrotada ante la ucraniana en dos ocasiones previas esta temporada.
Una batalla de altibajos e intensidad
El compromiso en la pista central arrancó con dominio absoluto de la polaca, quien aprovechó la potencia en sus devoluciones para tomar una rápida ventaja de 4-0 y adjudicarse el primer set. Sin embargo, Svitolina respondió con contundencia en la segunda manga, ajustando sus tiros cruzados y adueñándose del ritmo para devolver la moneda con un abrumador 6-1 que forzó el parcial definitivo.
En el tercer set, Svitolina logró concretar un quiebre clave en el quinto juego para colocarse arriba 3-2. Fue en ese instante crítico cuando Swiatek desplegó su mejor versión mental: hilvanó cuatro juegos consecutivos, recuperando el quiebre de inmediato y sellando la victoria con autoridad.
Choque de gigantes por la corona
Con esta victoria, Iga Swiatek disputará su primera final del año en el circuito. En el duelo por el campeonato se medirá ante la número dos del mundo, Elena Rybakina, quien amarró su clasificación tras remontar un partidazo ante la estadounidense Coco Gauff por 5-7, 6-2 y 6-2.
El historial entre Swiatek y Rybakina se encuentra completamente nivelado a seis victorias por bando, garantizando un espectáculo de máximo nivel para definir este jueves a la nueva reina de Toronto.