La vigencia de Iga Swiatek en la élite del tenis femenino volvió a quedar de manifiesto en la pista dura del Lindner Family Tennis Center. La vigente monarca del WTA 1000 de Cincinnati tuvo que emplearse a fondo para superar un inicio impreciso, viniendo de atrás para derrotar a la helena Maria Sakkari con pizarra final de 4-6, 6-1 y 6-1 en la tercera ronda del torneo.
El arranque del compromiso favoreció a la jugadora griega, quien aprovechó los desajustes con el servicio y las ausencias de profundidad en la devolución de la polaca para adjudicarse el primer parcial por 6-4, poniendo en aprietos a la número uno del cuadro.
Ajuste táctico y dominio absoluto
Fiel a su estatus, Swiatek cambió radicalmente la dinámica del encuentro a partir del segundo capítulo. La polaca elevó su porcentaje de primeros saques, ajustó la potencia con su forehand desde el fondo de la cancha y neutralizó por completo el planteamiento de Sakkari.
El dominio se tradujo en una contundente respuesta:
- Efectividad en quiebres: Swiatek quebró el servicio de su rival en múltiples ocasiones durante el segundo y tercer parcial, dejando sin margen de respuesta a la tenista griega.
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Control del ritmo: La polaca cediço apenas dos juegos en los dos últimos sets combinados, firmando un lapso abrumador de 6-1 y 6-1 para abrochar el triunfo.
Con este resultado, la campeona defensora mantiene su racha positiva en el torneo norteamericano y asegura su presencia entre las 16 mejores del cuadro principal. Swiatek aguarda ahora por la definición del choque galo entre Diane Parry y Lois Boisson, duelo del cual saldrá su contrincante en la fase de octavos de final.
