La moral de los Philadelphia Eagles recibió un valioso impulso este miércoles tras la reaparición de Jalen Hurts en las instalaciones del equipo. El mariscal de campo de 28 años volvió a compartir espacio con sus compañeros por primera vez desde que fue apartado de los emparrillados al diagnosticársele coágulos sanguíneos en los pulmones.
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Su impacto en el vestuario
Aunque no ofreció un discurso formal, la sola presencia del mariscal de campo estelar en las reuniones del equipo inyectó un renovado ánimo al vestuario en un momento sumamente crítico. Los jugadores celebraron reencontrarse con su líder ofensivo, quien se mantenía alejado de las rutinas grupales desde mediados de octubre para cumplir con un estricto reposo médico.
El cuadro médico
El contratiempo de salud comenzó a manifestarse a principios de octubre durante el viaje de la franquicia a Londres. Tras realizársele estudios de seguimiento, los especialistas detectaron una trombosis venosa profunda combinada con embolias pulmonares bilaterales, situación que obligó a colocarlo en la lista de reservas lesionados y a someterlo a un tratamiento con medicamentos anticoagulantes incompatibles con el contacto físico.
Sirianni mantiene la fe
El entrenador en jefe Nick Sirianni ratificó que mantiene una comunicación fluida y constante con su mariscal de campo titular. El estratega resaltó lo mucho que lo extrañan en la dinámica diaria de la franquicia y reafirmó que todo el entorno del equipo continúa uniendo oraciones con la esperanza de que tenga una pronta y completa rehabilitación.
Buscan cortar una racha negativa
Con Hurts descartado para lo que resta del calendario, la ofensiva de Filadelfia atraviesa un periodo de turbulencia tras acumular seis derrotas consecutivas. Luego de probar con Tanner McKee en la conducción, el equipo se encomendará esta semana a Joe Milton para intentar romper la sequía cuando reciban la visita de los New York Giants.