La NFL se vio obligada a cerrar temporalmente su emblemática "NFL House" y su tienda oficial en París este sábado, debido a los severos problemas de seguridad y accesibilidad derivados de las protestas callejeras que sacuden a la capital francesa.
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Esta tensa atmósfera amenaza con eclipsar el esperado partido histórico entre los New Orleans Saints y los Pittsburgh Steelers en el Stade de France.
Seguridad al límite en la capital francesa
El debut de la liga de fútbol americano en suelo francés ha estado marcado por la incertidumbre y una fuerte presencia policial. Las autoridades decidieron mantener cerrados museos emblemáticos como el Louvre y el Museo de Orsay, mientras que escaparates tapiados y convoyes policiales forman parte del inusual paisaje urbano para los turistas y aficionados.
Ante este panorama, la NFL activó protocolos de emergencia en consulta con los gobiernos de Estados Unidos y Francia. El comisionado Roger Goodell restó gravedad al asunto al señalar que las manifestaciones en el país galo "no son inusuales", pese a la alerta de seguridad emitida por la embajada estadounidense.
Eventos cancelados y desconcierto entre los fanáticos
Los seguidores que viajaron para disfrutar de la experiencia deportiva sufrieron modificaciones de última hora en la agenda. El evento "Saints House" fue aplazado al domingo, y varias actividades interactivas sufrieron restricciones de acceso que desconcertaron a los asistentes internacionales y locales.
A pesar de los contratiempos, la pasión por el deporte superó el temor. Grupos de aficionados se organizaron mediante redes sociales para evitar zonas de conflicto, demostrando que el fervor por los equipos estadounidenses sigue firme en medio del caos parisino.